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14-06-201301:30| Policiales |   
Juzgan a hermanos por un doble crimen en Centenario
El hecho se registró en mayo de 2012. Los acusados dijeron que no estuvieron en el lugar de las muertes.
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Neuquén > Los hermanos Israel Sergio y Jesús Alejandro Cofre, acusados de asesinar a dos jóvenes centenarienses para robarles una moto, comenzaron a ser juzgados ayer en la Cámara en lo Criminal Segunda. Al inicio del debate declararon, y la coartada que utilizaron para desvincularse del hecho fue que estaban en otro lugar.
El doble crimen que se les imputa ocurrió el domingo 20 de mayo de 2012, alrededor de las 17, en la calle José Martí, entre Canadá y Estados Unidos, de Centenario. Allí, Walter Rosales y Diego Ortiz fueron acribillados a balazos.
Los hermanos llegaron a juicio acusados del delito calificado como homicidio criminis causa, que prevé la pena de prisión perpetua.
Israel Cofre manifestó que ese día “estuve en la casa de un primo en Cinco Saltos, comiendo un asado y tomando alcohol”. Declaró que volvió cerca de la medianoche a su casa y ya no salió.
Al momento del hecho se encontraba con libertad condicional por una condena de homicidio en grado de tentativa y portación de arma de fuego.
Su hermano Jesús también sostuvo que compartió un asado y tomó alcohol en la casa de un amigo que vive en el Alto de Centenario. “Sicario yo no soy”, afirmó, y comentó que volvió a su casa entre las 18 y 19.
Los dos trabajaban como albañiles en la misma obra y ambos aseguraron no saber qué hacía uno respecto del otro el día del hecho, ni tener manejo de armas.
Aceptaron preguntas y, una vez que las partes terminaron con el interrogatorio, permanecieron sentados uno a cada lado del abogado particular que los representa (Ramón Acosta).
Los padres de Rosales y Ortiz asistieron al juicio como querellantes, con el patrocinio del abogado Juan Manuel Coto, y por la Fiscalía de Cámara estuvo presente Pablo Vignaroli.
“Es el primer día, hay que esperar cómo se desarrolla el juicio, qué dicen los testigos. No podemos sacar conclusiones; pero que son culpables, son culpables”, sostuvo ayer Héctor Rosales, en diálogo con La Mañana de Neuquén.
Seis testigos declararon, entre ellos la médica Haydee Fariña que asistió para certificar las lesiones de arma de fuego.
Fue clave el aporte realizado por un joven que fue testigo de la agresión anterior que sufrió un boliviano cuando jugaban un partido de fútbol en un playón cercano al lugar de los hechos.  
Dijo que si bien no sabe quiénes mataron a Ortiz y a Rosales al iniciar su relato sostuvo: “Yo los vi a ellos dos horas antes con el arma”. Todo hace suponer que se refería a los imputados.
Contó que mientras jugaba un partido de fútbol con otros jóvenes, los vio llegar al playón y agredir a un boliviano.
Recordó que uno vestía "un buzo rojo y un pantalón arremangado hasta las rodillas y el otro estaba con un jean gris, una remera azul oscura y unos zapatos negros”.
Aseguró que "andaban armados" y que uno de ellos empezó a atacar al boliviano, mientras que el otro “no lo dejaba, le sacaba el brazo”. Cuando logró pegarle en la cabeza con el arma, se retiraron.
Otro vecino que fue testigo recordó haber seguido a los agresores hasta la casa donde se metieron tras el hecho, y un tercero dijo que desde la ventana de su casa vio a uno de ellos cuando se retiraba con un arma.
La descripción de los testigos respecto de cómo iban vestidos coincide, aunque no pudieron reconocerlos en la audiencia.