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07-03-201313:08| Opiniones |ANáLISIS   
"Carne para pocos"
Opinión sobre el corrimiento de la barrera sanitaria para cambiar el status de la Patagoni Norte A, por Ricardo Villar.
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Neuquén .- El gobierno nacional, con apoyo de los provinciales, ha decidido restablecer la restricción del ingreso de ganado en pie y carne con hueso desde el norte del río Colorado, con lo que modifica sustancialmente al mercado carneo en las provincias del Neuquén y del Río Negro.

Se argumenta que con esto se busca consolidar a la zona patagónica como un espacio libre de aftosa y habilitarlo para la exportación de carnes a mercados exigentes, con lo que se favorecería la producción, la generación de divisas y de puestos de trabajo.

Estos objetivos son compartidos.

Lo que no se comparte son las afirmaciones de que el abastecimiento está asegurado y que los precios y la calidad no variarán. Tal vez esto se pueda lograr en el mediano y largo plazo, tal vez. Pero en lo inmediato el consumo se resentirá por cuestiones elementales, como la reducción de la provisión de carne que a su vez tiene derivaciones en las variedades y precios. ¿Cómo negarlo?

La medida llega en momentos en que el consumidor es castigado cotidianamente por la suba de precios de todos los productos de consumo básico, pese a los acuerdos de precios altamente promocionados. El costo de vida, según datos oficiales de estadísticas de mi provincia, aumentó en los últimos años a razón de un 25/27% por período.

¿Se puede creer que si hay menos oferta, los precios se mantendrán o bajarán?

¿Se puede creer que la producción regional alcanza para cubrir el faltante de producción extra regional?

Si se afirma esto último, ¿cómo se entiende la información que se mantiene desde hace varios años, basada en una sequía de casi una década más los embates de las cenizas volcánicas sobre los campos neuquinos y regionales que han diezmado la existencia de vacunos?

Cuando las reacciones sectoriales sobre esta medida aún están en el terreno de lo posible, sostengo que los primeros que sufrirán serán los consumidores; porque la carne sigue siendo un producto central de la dieta diaria, por cuestiones culturales y económicas. Un plato hecho a base de carne sigue siendo mas económico y preferido.

Un gobierno que promociona su sensibilidad social, con campañas como "carne para todos", con precios muy atractivos y accesibles para los compatriotas de la Capital Federal y alrededores, incurre en una contradicción absoluta con una medida como la citada. Tal vez en la cantidad de bocas que se privarán del producto o bolsillos que sufrirán con los precios respecto de las que se benefician y que viven alrededor de la casa de Gobierno, haya una explicación más creíble que las escuchadas hasta hoy de parte de funcionarios, de aquí y de allá. En lengua política, bocas es igual a votos.

Por lo expuesto, sostengo que esta medida es desacertada, al menos extemporánea y claramente perjudicial para la economía y dieta de las familias neuquinas. Y cuando esto ocurre, la política pierde calidad.