Neuquén > Dos motociclistas protagonizaron ayer un asalto en una estación de servicio del oeste neuquino, y cuando la Policía fue en su búsqueda logró la captura de uno de ellos, tras una corta persecución. El hecho fue registrado alrededor de las 4.40 de la madrugada de ayer en la Petrobras ubicada en las calles Godoy y San Martín, informaron fuentes policiales.
Los ladrones llegaron hasta allí a bordo de una moto de 150 centímetros cúbicos que estacionaron en uno de los surtidores.
Cuando el playero se acercó para atenderlos, notó que ninguno de ellos procuraba sacarse el casco de seguridad, lo que despertó sus sospechas. Fue así que intentó retroceder sobre sus pasos, pero para esto uno de los motociclistas ya esgrimía un arma de fuego. Por las características que luego aportó a la Policía, se presume que era una pistola calibre 9 milímetros.
Bajo amenazas, los sospechosos le exigieron el dinero de la recaudación y la víctima, sin oponer resistencia, terminó entregándoles una billetera con 200 pesos. Cuando lograron su objetivo, los delincuentes huyeron en la moto por la calle Godoy, en dirección norte.
Fuera de peligro, el playero dio aviso al 101, de donde luego fueron irradiadas las características de la motocicleta y de sus ocupantes a todas las unidades y móviles policiales.
Ya alertados, un patrullero de la Comisaría 16 alcanzó a ver a los sospechosos en la calle Rodhe, casi Antártida Argentina. Sin perder tiempo, dieron la voz en alta y, como los motociclistas hicieron caso omiso, se inició una corta persecución. A pocas cuadras, el conductor perdió el control de la moto, derrapó y cayó junto a su cómplice.
Escape
Fuentes policiales indicaron que el acompañante continuó la huida a pie y se perdió de vista en un descampado de la toma La Paz. En tanto, el joven que conducía el rodado fue reducido y trasladado hasta la Comisaría 12, donde ayer permanecía detenido por disposición judicial. La moto Zanella, de 150 cilindradas, quedó secuestrada.
Los efectivos debieron retirarse de forma inmediata del lugar porque, sorpresivamente, desconocidos comenzaron a arrojar piedras en su contra, sin provocar lesiones ni daños.
Se presume que su compañero huyó con el dinero y el arma de fuego esgrimida, pues entre las pertenencias del joven que permanecía alojado en esa seccional la Policía no halló estos elementos.
Personal de la Comisaría 12 se encuentra a cargo de la investigación.