El padre del actor Mariano Martínez fue condenado a cuatro años de prisión por la escandalosa causa denominada "El rey de la efedrina", que lo juzgó por integrar una banda que producía metanfetaminas y exportaba efedrina a México.
Ricky Martínez, de 53 años, recibió una pena menor a la del resto de los imputados porque se lo encontró partícipe necesario de “contrabando agravado por la participación de tres o más personas y por tratarse de sustancias que pudieran afectar la salud pública”, pero sólo le endilgaron dos hechos en grado de tentativa.