Buenos Aires . - El secretario adjunto del sindicato de choferes de camiones, Pablo Moyano, calificó hoy de "vergonzosa" la oferta salarial recibida por el gremio de parte de empresarios de ese sector y dejó abierta la posibilidad de convocar a un paro nacional.
Los camioneros reclaman una mejora salarial del 30 por ciento más un plus de entre 3.000 y 4.000 pesos en compensación por el pago del Impuesto a las Ganancias, pero la Federación Argentina de Autotransporte de Cargas (Fadeeac) realizó una contraoferta del 18%, desechada por el gremio.
"No estamos en condiciones de afrontar un aumento de semejantes características", argumentó el director del departamento de Asuntos Laborales de la Fadeeac, Lucio Zemborain, quien aseguró que "la situación económica de las empresas de transporte no es la mejor".
Luego de que volviesen a fracasar las negociaciones entre ambas partes, en una reunión celebrada en la víspera en el Ministerio de Trabajo, el gremio que lidera Moyano anunció un paro por 24 horas en el sector de transporte de caudales, una medida que podría generar escasez de billetes este fin de semana en los cajeros automáticos del país.
En este contexto, el hijo del secretario general de la Confederación General del Trabajo (CGT), Hugo Moyano, tildó de "vergonzosa" a la oferta que recibió el sindicato de parte de los empresarios, al tiempo que dejó abierta la posibilidad de endurecer el reclamo salarial y convocar a una huelga nacional del gremio en su conjunto.
El gremio, como paso intermedio, también podría anunciar paros sorpresivos en otras de las actividades que agrupa el sindicato, como transporte de combustibles, recolección de residuos o distribución de correo.
"Esperamos que en las próximas horas, tanto el Ministerio de Trabajo, que lamentablemente brilla por su ausencia, como la cámara empresaria, acerquen una oferta más importante y no la vergonzosa propuesta que presentaron ayer, del 18 por ciento de aumento en tres cuotas en junio, diciembre y marzo", se quejó el líder sindical.
En declaraciones a una radio porteña, Moyano sostuvo que la medida de fuerza busca lograr no sólo un incremento del 30 por ciento, sino también una "compensación económica por el robo que le hace el Estado a los trabajadores cobrándoles el impuesto al trabajo", en referencia a Ganancias.
"Estamos por el 30 por ciento más el pago de 3.000 a 4.000 pesos para compensar el Impuesto a las Ganancias, las asignaciones familiares y la inflación", sostuvo.
"Estamos convencidos de que las empresas de transporte han ganado muchísimo dinero. Tienen un colchón suficiente como para dar este aumento", agregó Moyano.
El sindicalista enfatizó que "hay un tope que puso el Gobierno de hasta 5.200 pesos: el compañero que tiene cuatro, cinco o seis hijos, si cobra 5.201 pesos no percibe asignaciones familiares, como si ese trabajador no lo necesitara".
Por su parte, Zemborain, de Fadeeac, dijo que las negociaciones se encuentran empantanadas por "diferencias sustanciales" y rechazó cualquier posibilidad de acceder al pedido de los choferes.
"Estamos en el contexto de la negociación paritaria anual, donde tendríamos que renovar los salarios que van a regir desde el 1 de julio de 2012 hasta 30 junio del 2013. Pero estamos empantanados por diferencias sustanciales, en cuanto a lo que son las pretensiones y las posibilidades de ofrecimiento de los empresarios", explicó Zemborain.
El dirigente recordó que en la víspera "el sindicato ratificó su pretensión de un 30 por ciento de aumento y el pago de una suma para compensar las pérdidas que produce el Impuesto a las Ganancias".
"La respuesta del sector empresario fue que obviamente no estamos en condiciones de afrontar un aumento de semejantes características. Hemos ofertado un 18 por ciento", añadió, en declaraciones periodísticas.
En ese sentido, advirtió: "La situación económica de las empresas de transporte no es la mejor. Hay una gran caída de los volúmenes transportados en lo que va de este primer semestre, y además hemos tenido incrementos sustanciales de los costos en este ultimo año: el principal insumo, que es el combustible, aumentó más de un 50 por ciento".
"Tenemos además caída de volúmenes, en la mayoría de las empresas es del 20 por ciento y en algunos casos llega al 30 por ciento, lo cual es muy preocupante porque la caída del volumen es caída de facturación, de rentabilidad y de nivel ocupado", indicó Zemborain. (NA) . –
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