El funcionario explicó que la tragedia dejó algo positivo: la organización social, que en el ámbito productivo se tradujo en la creación de lo Comités Locales de Emergencia Rural (CLER). En distintas regiones de la provincias e integrados por varias productores, organizaciones, dependencias provinciales y nacionales, estos foros sirvieron para canalizar la ayuda que llegó desde distintas fuentes y a su vez orientar el trabajo.
Según datos de la cartera que comanda Bertoya, a través de los CLER se bajaron 10 millones de pesos para productores de toda la provincia. Esto, contando los fondos provinciales, nacionales e internacionales.
A través de estos programas fueron asistidos 2.690 productores. De ellos, 1.265 son de la zona centro, 420 del departamento Lácar, 100 de Los Lagos, 180 de Picún Leufú, 450 de Huiliches, y 275 de Añelo y Pehuenches.
Más allá del dato duro, las experiencias que se registraron cruzaron los temas económicos. A través de estos foros, muchos productores incorporaron nuevas técnicas para mejorar y agregar valor a su producción.
Un técnico de Desarrollo Territorial contó que fue todo un desafío acostumbrar a los animales de la zona centro a comer alimento balanceado. “Hubo que diseñar un sistema de corrales especiales con los materiales a mano para que pudieran acostumbrarse. Fue todo un cambio para ellos”, señaló.
Más oportunidades
Más allá del volcán, se busca ahora que los CLER sirvan como un espacio para el desarrollo de nuevas prácticas productivas. De hecho, según se comunicó desde la cartera, desde hace varios meses se trabaja para impulsar la elaboración de proyectos a mediano y largo plazo, que "apunten a la reconstrucción de los sistemas productivos y que permitan gestionar nuevos financiamientos para atender problemáticas del tipo estructural".