Pekin .- Según la legislación de la ciudad del distrito de Wenzhoua, la elevada cifra a pagar por los padres, resulta de multiplicar en un abanico de cuatro a ocho veces sus ingresos anuales.
Casi la mitad de los matrimonios de Wenzhou tienen dos hijos y más de una docena fueron penalizados con más de 156.825 dólares (126.473 euros).
La multa más elevada hasta la fecha fue impuesta en abril pasado también a unos padres de Ruian y se elevaba a 196.032 dólares (158.117 euros).
Entre los requisitos que impone la legislación para permitir un segundo hijo figuran que ambos cónyuges sean hijos únicos, que residan en zonas rurales si el primero vástago fue mujer o que el primer descendiente sufra una enfermedad no hereditaria.
La política del "hijo único" se instauró en 1979 para frenar la superpoblación en China, que según las estadísticas gubernamentales logró reducir de esta manera el crecimiento demográfico anual de 1,35 millones en 1980 a 630 mil en la actualidad.