Para evitar un aumento del déficit, el gobierno español tiene planificado realizar un plan de privatizaciones.
Madrid (Télam) > El presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, aseguró ayer que “no va a haber ningún rescate a la banca española”, en una jornada en el que el riesgo país de España escaló hasta los 513 puntos, el máximo histórico desde la creación del euro. Su declaración tampoco salvó al país de un "lunes negro" en los mercados, que hizo que la bolsa madrileña se hundiera un 2,17%.
La desconfianza de los inversores se disparó debido a las dudas que genera el plan de saneamiento de la cuarta entidad financiera del país, Bankia, cuyo rescate por parte del gobierno de Mariano Rajoy será el más caro de la historia del país.
Bankia reveló que necesita 19.000 millones de euros adicionales para sanear sus cuentas, que se suman a los 4.456 millones que la entidad ya recibió del Estado y que el Ejecutivo convertirá en acciones, de ahí que anunciara recientemente su “nacionalización”.
Alternativa oficial
Rajoy defendió ayer la decisión de su gobierno de “nacionalizar” Bankia y aseguró que “la alternativa era la quiebra” de la entidad.
“No vamos a dejar caer a ninguna comunidad autónoma (corre el rumor de un rescate a Cataluña), porque no se puede, igual que no se puede dejar caer a ninguna entidad financiera porque sino se cae el país”, subrayó.
Sin embargo, Rajoy no reveló cómo se inyectarán los 19.000 millones de euros que necesita Bankia, pero aseguró que “el dinero que se va dar a Bankia no va a influir en el déficit del Estado”.
Según trascendió a la prensa, el Ejecutivo tiene preparado un nuevo plan de privatizaciones que afecta servicios públicos como ferrocarriles, aeropuertos, puertos y las Loterías del Estado, con el que pretende ingresar unos 30.000 millones de euros.
Riesgo país
Rajoy negó que el alza de la prima de riesgo país, que mantiene a España en “zona de rescate”, tenga relación con la nacionalización de Bankia y atribuyó la desconfianza a los problemas de la zona euro.
En ese sentido, reclamó a Europa “un mensaje sobre la irreversibilidad del euro”. “Hay que dejar claro que no habrá marcha atrás con el euro”, dijo, mientras que exigió que se “disipen” las dudas sobre Grecia.
Pero negó rotundamente la posibilidad de acudir al rescate de Europa para ayudar a sus bancos: “No va a haber ningún rescate a la banca española”.
Nacionalización
El gobierno español intervino la matriz de Bankia, el Banco Financiero y de Ahorro (BFA), el pasado 9 de mayo, para garantizar su solvencia debido a que se trata de la entidad más grande del país con mayor exposición a productos considerados “tóxicos”, es decir, créditos difíciles de recuperar, provenientes del mercado inmobiliario.
La operación, que se anunció como una “nacionalización”, supone la conversión de un crédito que el Estado hizo a la entidad en acciones.
La oposición española exigió crear una comisión de investigación en el Congreso para analizar la crisis de Bankia, pero el Partido Popular vetó la iniciativa.