Sevilla (Télam, especial)> El ex presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, abandonó ayer su cargo de Secretario General del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) pidiendo a los militantes socialistas que se unan detrás del nuevo líder que sea elegido mañana en el 38º Congreso Federal.
"Tengo que pedirles que a quien salga mañana elegido secretario general le den el mismo apoyo que a mí me han dado, el mismo", dijo Zapatero al intervenir en la primera jornada del cónclave socialista, que tiene lugar en el hotel Renacimiento de la ciudad andaluza de Sevilla.
Zapatero recordó que hace once años él tuvo un "apoyo muy amplio desde el primer momento", y eso "fue decisivo para que pudiéramos obtener las victorias de 2004 y 2008".
Por ese motivo instó a sus compañeros a dar el mismo respaldo a los dos aspirantes a sucederlo al frente del PSOE, el ex ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, y la ex ministra de Defensa, Carme Chacón: "Se lo merece el partido y, ante todo, lo necesita España".
Partido unido
Asimismo, Zapatero abogó por un "partido unido, con un liderazgo claro, y con sentido de Estado", y subrayó que "el PSOE no tiene por objetivo derrotar al (gobernante) Partido Popular sino a la crisis económica".
Rubalcaba, de 60 años, y Chacón, al borde de los 41, se disputan el máximo cargo del socialismo español en una elección interna de la que participan casi 1.000 delegados procedentes de las organizaciones territoriales del partido.
A pesar de que nadie se atreve a pronosticar el resultado final, que se prevé ajustado, Chacón llegó al 38º Congreso como favorita, por lo que mañana, cuando se produzca la votación, podría convertirse en la primera mujer en alcanzar la Secretaría General en más de 130 años de historia del partido.
Los socialistas afrontan una decisión crucial cuando aún están procesando el golpe sufrido el pasado 20 de noviembre, en que fueron desplazados del gobierno.