De esta forma, el funcionario inglés rechazó las especulaciones mediáticas sobre una escalada bélica en el Atlántico Sur.
Buenos Aires (NA/Télam) > El ministro de Defensa de Gran Bretaña, Philip Hammond, aseguró que la presencia militar del Reino Unido en Malvinas no aumentó recientemente, ya que no existe “una amenaza militar creíble” por parte de la Argentina, en su reclamo por la soberanía de las islas.
Hammond detalló que, a pesar de las especulaciones de los medios de comunicación, no se produjo recientemente un cambio en los niveles de efectivos militares desplegados en la zona y que “no hay planes para un cambio significativo” en este sentido.
Interés parlamentario
Así lo afirmó el titular de Defensa en una comparecencia ante el Parlamento en la que insistió además en que el gobierno británico “no tiene ningún deseo o intención de incrementar la intensidad” del debate en torno a la soberanía de las islas Malvinas.
De esta forma, el funcionario inglés respondió la pregunta del parlamentario conservador Amber Rudd que quería saber si el ministro tenía la “seguridad” de que el Reino Unido cuenta con “suficiente presencia naval en la zona para hacer frente a un ataque naval”.
Al respecto, Hammond negó que se haya detectado una “amenaza militar creíble” por parte de la Argentina, aunque aseguró que “el Gobierno de su Majestad está comprometido en la defensa del derecho de autodeterminación de los habitantes de las Malvinas”.
El ministro reveló que existen planes para un rápido fortalecimiento de las fuerzas navales, terrestres y aéreas en y alrededor de las islas en el caso de que se produzca una amenaza.
Postura escandalosa
Respecto a la autodeterminación de los kelper, el especialista argentino en derecho internacional Marcelo Kohen consideró que es “un escándalo que el Reino Unido invoque la libre determinación” de los isleños, y aseguró que “el objetivo es ocultar que quien dispone de la fuerza impone una situación contraria a derecho”.
Kohen sostuvo que “por eso pretenden ponerse en condición de víctimas e insisten en que un país de 40 millones molesta a 3 mil isleños”, y recordó que el “Reino Unido expulsó a un número similar de pobladores en Diego García para permitir que Estados Unidos instale allí una base militar”.
En cuanto a la militarización denunciada por el gobierno argentino, Kohen ponderó esta actitud y recordó que “las Naciones Unidas condenan la instalación de bases militares en territorio colonial”.
El abogado de Argentina ante la Corte de La Haya por las pasteras sostuvo que la posición del país “es sólida porque se basa en argumentos jurídicos”.