El grupo de las chicas, conocido como “Resistencia Blanca”, se “amotinó” en la casa de Gran Hermano, al grito de “queremos fiesta”. Así, Ornella, Agustina, Ailín y Victoria se sacaron los micrófonos, y argumentaron estar “aburridas”. “Mínimo un comunicado explicando por qué no hay fiesta. Ni miércoles ni jueves, ni viernes, ni sábado, chupate esta mandarina”, exclamaron.
Cuando Gran Hermano les reclamó que se los volviesen a colocar, las chicas se negaron, argumentando que necesitaban al menos un “incentivo” por semana. “Hasta que no pongan música y traigan bebidas no lo haremos”, dijeron.
A Peluffo le molestó la actitud y dijo: “Tuvieron una actitud fuerte, casi al límite del buen gusto, como siempre que uno se enoja y lo que se vio fueron “Guarangadas por demás, muy poco respeto o ausencia total de respeto. Una rebeldía que no es graciosa y que raya lo maleducado“.