Buenos Aires (NA) > El control de las importaciones dispuesto desde hace tres semanas por el Gobierno sumó ayer nuevas críticas de sectores del empresariado, quienes volvieron a advertir sobre el faltante de insumos para la producción local.
“Las nuevas medidas están demorando mucho el ingreso de insumos”, se quejó Roberto Lenzi, presidente de la fábrica rosarina de heladeras Briket y añadió que “el stock se redujo al mínimo”.
En declaraciones radiales, el ejecutivo consideró que “tenemos insumos importados, como los motores, que no se fabrican en el país porque había tres fábricas, pero desgraciadamente se fundieron hace años y hoy los estamos trayendo desde Brasil”.
Costos burocráticos
Para Diego Pérez Santiesteban, titular de la Cámara de Importadores de la República Argentina (CIRA), “el problema no está en el costo de las declaraciones autorizadas, sino en los costos que se generan las que sean observadas”.
“El trámite requiere seguirlas a diario, gastar tiempo y dinero en gestores y papeleo, mantenimiento y logística para todo lo que quede detenido en el puerto”, indicó el directivo.
Santiesteban consideró que “los importadores que trajeron al país útiles escolares y tienen sus cargas detenidas en la Aduana perdieron casi todo el año de trabajo”.
En los primeros 15 días de controles, la secretaría de Comercio Interior, a cargo de Guillermo Moreno, autorizó casi el 80 por ciento de las declaraciones presentadas por los importadores.
Según cifras de la cámara empresaria, el año pasado se registraron unas 835 mil operaciones de importación a través de 6 mil empresas.
Los controles están afectando el normal abastecimiento de medicamentos, artículos de telefonía y algunos productos de electrónica.
Incluso, muchos turistas locales optaron por comprar en Uruguay algunos artículos que podrían empezar a escasear en la Argentina como cosméticos y pequeños electrodomésticos.
Los controles también están afectando el normal abastecimiento de insumos para el campo: como cubiertas para cosechadoras y sembradoras.