El sector más productivo está en la jurisdicción del Estado provincial. Bajo el control de los municipios quedó la tierra más árida, aunque ante la falta de terrenos también cobra valor.
Neuquén > Cercados por el triángulo que forman los ríos Neuquén y Limay, las ciudades de la Confluencia tienen una sola dirección para crecer. La meseta, ese desierto al que históricamente se intentó superar con diques, embalses y canales, es la única posibilidad que tienen las principales localidades de la provincia, en donde vive la mitad de la población. En medio, una pelea por ejidos municipales asimétricos y por una porción de esa tierra de nadie a la que todos aspiran.
Sólo una mirada al mapa de los ejidos (ver infografía) revela la porción de tierra que se disputa. La meseta bordea las zonas urbanas y se comparte, principalmente, entre Neuquén capital, Centenario y Vista Alegre.
Más allá de los intentos que se sucedieron en los últimos años para instalar desarrollos productivos a diferentes escalas, no es lo que se conoce como "tierra fértil". Relegada mientras la tierra de cara al río estaba disponible y abundaba, la barda se quedó fuera del escenario posible para construir una vivienda, pero principalmente, para el Estado, que tanto a través de los municipios como desde la Provincia, optó siempre por avanzar, como es lógico, hacia donde el agua permitía el desarrollo, con menor esfuerzo y costos.
Distinto es el caso de la tierra que está detrás de ese cordón que bordea al principal departamento de la provincia.
Si bien alterna sectores inviables, ese valle de la meseta productiva es al que se apunta desde el gobierno provincial para ampliar la producción. La licitación de casi 15.000 hectáreas sobre la meseta, llegando hasta un sector de costa del lago Los Barreales, es el último indicador de varios que marcan el camino elegido en las políticas provinciales. Más allá de las sucesivas postergaciones de la licitación -la última fecha de apertura de los sobres pasó a los primeros días de abril- será la primera venta de tierras a gran escala.
Canal Mari Menuco
El primer signo de las potencialidades productivas del sector fue la construcción del canal Mari Menuco, que originalmente incluyó el desarrollo paralelo de un ducto exclusivo para riego. Ese proyecto mutó, por cuestión de costos, y se limitó al abastecimiento de agua a Neuquén y a las ciudades de la Confluencia, que juntas concentran más de la mitad de la población de la provincia.
Pero la licitación de tierras obedece a que los lagos, tanto Los Barreales como Mari Menuco, están rodeados de tierras que están bajo la jurisdicción provincial. Sólo Senillosa mantiene una franja de la costa, aún cuando inexplicablemente es la localidad más distante.
Para reclamar una parte, tanto del lago como de la meseta, los municipios deben hacer planteos formales ante la Legislatura, pero mientras eso no ocurre, el Ministerio de Desarrollo Territorial ya avanzó en el proyecto productivo y en otro, sobre la costa del lago, para licitar otras 700 hectáreas en las próximas semanas, pero en este caso para emprendimientos turísticos o recreativos.
¿Jurisdicción o propiedad?
No se trata de lo mismo y es parte del reclamo de algunos municipios, como el de Centenario (ver aparte), que piden controlar las tierras o edificios que están dentro de sus zonas urbanas y rurales. Con el crecimiento de las ciudades se fue avanzando sobre los mapas originales y, tanto en Centenario, por dar un caso en la Confluencia, como en otras localdidades del interior -Picún Leufú es un ejemplo- la jurisdicción provincial quedó dentro de la municipal. Esto les impide el cobro de tasas municipales, a pesar de que las empresas que se radican en estos predios utilizan las estructuras que brindan las localidades. La solución que plantean, de manera informal aún, tiene que ver con la cesión de la jurisdicción.
Ejidos desproporcionados
El desarrollo de la provincia derivó en que el mapa de las jurisdicciones municipales no tenga relación con la actualidad de las localidades. En la Confluencia, el ejido de Senillosa duplica al de todas sus vecinas sumadas. Es la única que cuenta con una parte de la meseta con más posibilidades productivas, además un sector de la costa del lago Los Barreales, cuando junto al Mari Menuco están mucho más cerca de ciudades como Añelo, Centenario o hasta Cutral Co y Plaza Huincul. Neuquén tiene menos tierra que Plottier, y Vista Alegre corta a Centenario al medio.
Estos municipios planificaron su crecimiento hacia ese sector, con loteos impulsados por la Provincia y los municipios. El último es el del Mercado Concentrador, en donde, también el Ministerio de Desarrollo Territorial licitó un proyecto para urbanizar 240 hectáreas.