El equipo neuquino recibirá a uno de sus rivales directos, y con una victoria quedará a un paso de mantenerse en la elite del voley.
Neuquén > Llegar a las dos últimas fechas peleando por la permanencia no era lo esperado, pero el objetivo de la temporada siempre fue quedarse en la categoría. Gigantes del Sur jugará mañana la primera de las “dos finales” que tiene en la Liga Argentina de Voleibol, en el último weekend de su temporada. Los neuquinos (14 puntos) recibirán desde las 21.30 en el Parque Central a Jujuy Voley (13), rival directo en la pelea por no descender,
El técnico Alejandro Grossi ya comenzó a armar la estrategia del crucial encuentro y antes de la sesión de pesas y la hora y media de tareas con pelota, analizó el decisivo fin de semana de sus dirigidos.
“Estamos bien, pero con el cansancio lógico del largo viaje desde Formosa y los cambios de temperatura. Hay una comprensible ansiedad por lo que hay en juego que no es poco, dos finales y la permanencia en la categoría. Debemos ser fuertes de cabeza y saber que esto es una final”, afirmó el entrenador.
Con 5 triunfos y 15 caídas, Gigantes definirá su futuro con dos partidos en casa y pese a que en algún momento la chance de llegar a los play off pareció cercana, Grossi siempre fue claro a la hora de pensar en metas y realidad. “Sabíamos que íbamos a luchar por quedarnos en la categoría, pero está claro que uno deseaba esta situación. En un momento nos encontramos en un situación más cómoda y algunos hablaban de play off, pero era una ilusión porque el objetivo siempre estuvo claro y porque el no realizar una buena pretemporada nos iba a pasar factura”, agregó el técnico.
“Hay que manejar la ansiedad”
Gigantes dejó pasar varias chances importantes en diferentes encuentros, pero Grossi prefiere no quedarse en el pasado y mirar lo que se viene. “Claro que uno se lamenta las chances desaprovechadas. Tuvimos muchas pelotas de cierre y las dejamos pasar, pero de nada sirve quedarse con ello. La energía tiene que estar puesta en lo que se viene”, destacó el conductor del sexteto local.
Jujuy Voley viene de ganar 2 de sus últimos 4 partidos, de sorprender a un diezmado Buenos Aires Unidos en Mar del Plata (sin Marcos Milinkovic y el cubano Ihosvani Hernández) y cuando parecía casi descendido, arribará a esta ciudad con la ilusión de dar vuelta su presente que lo tiene en el fondo de la tabla, pero un punto de la salvación.
“Ellos están con la moral en alza, con confianza y sabiendo que es posible salvarse. Será un encuentro muy lindo, con altibajos propios de lo que hay en juego y con presión para ambos. Para ganar hay que jugar bien, pero primero hay que manejar la ansiedad y tener paciencia”, concluyó Grossi.