Buenos Aires (NA) > El fiscal federal Carlos Rívolo indicó ayer que comenzó a estudiar las denuncias contra el vicepresidente Amado Boudou sobre la existencia de un presunto testaferro en la empresa Ciccone Calcográfica con el fin de determinar "si hay elementos para iniciar una investigación".
Así se refirió a la causa iniciada por los abogados Jorge Vitale y Ricardo Monner Sans tras conocer las declaraciones públicas de Laura Muñoz, quien dijo que su ex marido, Alejandro Vandenbroele, "es testaferro de Amado Boudou".
"Hace 48 horas que retorné de mis vacaciones. Estamos empezando a leer si hay elementos para requerir si pedimos investigar. Por ahora no tenemos más que eso", sostuvo Rívolo.
En declaraciones radiales, el fiscal sostuvo que "el ejercicio es encerrarse a ver si hay elementos para iniciar una investigación" y señaló que "no hay nada que se escape de la causa para resolver en 48 horas".
Respecto a la presunta relación entre Boudou y Vandenbroele, Rívolo señaló que "si es amigo del vicepresidente de la Nación importa poquito, lo que va a importar es si cometió algún delito".
Además, el fiscal recordó que el Código Penal prohíbe "declarar contra el cónyuge salvo que el delito tenga efectos sobre el propio denunciante" y agregó: "Si su despecho o su enojo la hace mentir, hay que advertirle que puede incurrir en falso testimonio".