De esta forma, la medida restrictiva cumplió menos de dos meses debido a la negativa reacción que generó en la sociedad.
Santiago (DPA) > El Consejo Nacional de Educación de Chile (CNED) aceptó ayer reincorporar la palabra dictadura en los textos escolares, luego de que semanas atrás fuera removida por iniciativa del gobierno de Sebastián Piñera, de derecha.
La decisión, que tuvo seis votos a favor y una abstención, fue adoptada luego de que diversos sectores rechazaron su reemplazo por la expresión “más genérica” de régimen militar, en alusión al gobierno de Augusto Pinochet (1973-1990).
Ahora, según el acuerdo, los textos escolares podrán “comparar diferentes visiones sobre el quiebre de la democracia en Chile, el régimen o dictadura militar y el proceso de recuperación de la democracia a fines del siglo XX, considerando los distintos actores, experiencias y puntos de vista”.
Palabra prohibida
El gobierno de Sebastián Piñera resolvió a principios de año retirar la expresión “dictadura” para referirse al régimen de Augusto Pinochet en textos y planes de estudios de escolares chilenos.
La modificación afectaba a textos y planes de estudios del primer ciclo de la enseñanza básica, entre los seis y los 12 años.
El ministro de Educación, Haral Beyer, explicó que se trató de usar un término "más general" para referirse a ese período histórico de Chile, entre 1973 y 1990, que dejó un saldo de más de 3.000 muertos y desaparecidos.
Organismos de derechos humanos se declararon sorprendidos y advirtieron sobre la gravedad de minimizar lo ocurrido.
Una distinción similar enfrenta a partidarios y opositores para referirse al alzamiento militar que encabezó Pinochet en contra del presidente socialista Salvador Allende el 11 de septiembre de 1973. Mientras que para los partidarios se trató de un “pronunciamiento militar” para los detractores fue un “golpe militar”.
Negación
La derecha chilena, hoy en el poder, fue el sostén político de la dictadura militar, en la que más de 3.000 personas fueron asesinadas o desaparecidas, según informes oficiales emitidos en democracia.
Por años, este sector negó la existencia de una dictadura y de violaciones a los derechos humanos, que sumaron además 30.000 casos de torturas, incluidos niños, según un informe entregado en 2011 a Piñera.
A fines de 2011, adherentes de la dictadura realizaron incluso un homenaje al represor Miguel Krasskoff, un brigadier en retiro del Ejército, condenado a 144 años de presidio en 24 causas.
El acto, encabezado por el alcalde oficialista Cristián Labbé, un ex guardaespaldas de Pinochet, no fue condenado por los partidos de gobierno, la Unión Demócrata Independiente y Renovación Nacional. El gobierno de Piñera, en cambio, lo rechazó.