El perro es conocido por su ferocidad y, según el joven, ya ha atacado a otras personas.
Las Grutas > Un enorme perro de raza rottweiler, que días atrás atacó a un joven guardavidas del municipio de San Antonio Oeste, está siendo vigilado por un veterinario de Salud Pública para conocer cómo son sus condiciones de vida.
La medida la determinó el juez de Faltas de la comuna, Jorge Boldt, quien convocó para esa tarea a un profesional que se desempeña en el hospital local.
El hecho se produjo el lunes por la tarde, cuando Nicolás Burgos, de 23 años y a punto de recibirse de profesor de Educación Física, ingresaba a su casa luego de cumplir con su jornada laboral en el balneario conocido como La Marea.
El animal, cuyos dueños viven frente a su domicilio, lo sorprendió desde atrás cuando se bajaba de su moto y le dio un fuerte mordiscón en la parte posterior del muslo, provocándole una herida de casi 10 centímetros.
Los instantes posteriores fueron de mucha tensión en el barrio Soberanía, un populoso plan de departamentos ubicado sobre la avenida Islas Malvinas. Burgos y sus familiares se trenzaron en una fuerte discusión con los propietarios del can, quienes optaron luego por ingresar a su vivienda y no atender más los reclamos.
El imponente perro es conocido en el sector por su ferocidad, pues ha atacado a otras personas, según aseguró Burgos.
Después de ser asistido en el hospital, donde le certificaron siete días de curación, la víctima concurrió a la Comisaría 10 y formalizó una denuncia penal.
Paralelamente se presentó en el municipio y expuso el caso en el área de Inspección General, desde donde se le dio intervención al Juzgado de Faltas.
Boldt informó que convocó al veterinario de Salud Pública para que le realice un seguimiento al animal. Quiere saber en qué condiciones vive (si deambula libremente o permanece encerrado o encadenado), con qué lo alimentan y cómo es el trato que recibe de sus responsables.
El funcionario precisó que las tareas de vigilancia se extenderán hasta el 5 de enero, tras lo cual el profesional deberá enviarle un informe. En base a ese escrito, Boldt deberá emitir un dictamen ajustándose a la Ordenanza 2596, que adhiere a la Ley Provincial 4043 que se refiere a la tenencia de los perros considerados peligrosos, entre los que se incluye a los rottweiler, doberman, dogo argentino y pitbull terrier. La norma establece que este tipo de ejemplares “deben ser albergados en instalaciones seguras y resistentes que impidan su huída y el lugar deberá estar señalizado con la inscripción 'Perro peligroso'". Además especifica que “deberán ser conducidos en espacios públicos debidamente atados y con bozal” y prevé fuertes multas a los infractores.