Interpol había lanzado una "alerta global" por posibles atentados en todo el mundo.
París (Dpa-AFP-NA) > El controvertido pastor de Florida Terry Jones anunció ayer que ha cancelado la quema de libros del Corán el próximo sábado porque, afirmó, ha recibido garantías de que la mezquita que se planeaba construir cerca de la "zona cero" de Nueva York será trasladada a otro lugar. El imán de Nueva York, Feisal Abdul Rauf "ha accedido a mover la mezquita y nosotros hemos accedido a cancelar nuestro evento el sábado", anunció Jones desde su pequeña iglesia en Gainesville, Florida. Jones, quien adelantó además que el mismo sábado viajará a Nueva York a reunirse en la "zona cero" con Abdul Rauf, dijo que se toma la decisión del religioso islámico como una "señal de Dios". "El pueblo estadounidense no quiere la mezquita en la zona cero", subrayó.
"Rezos y reflexiones" Según explicó, tras muchos "rezos y reflexiones" su pequeña comunidad religiosa, de no más de 50 personas, llegó a la conclusión de que si los planificadores del centro musulmán en Manhattan "se mostraban dispuestos o bien a cancelar la mezquita en la zona cero o a moverla de esa localización, nosotros lo consideraríamos como una señal de Dios". El anuncio llegó luego de que la organización internacional de cooperación policial Interpol lanzara “una alerta global” a sus 188 países miembros advirtiendo que hay “una gran posibilidad” de atentados por la quema de los ejemplares del Corán. El secretario general de Interpol, Ronald Noble, dijo que advirtió a los Estados miembros que “hay fuertes probabilidades de que se produzcan ataques violentos”. “Aunque en la actualidad no hay detalles específicos sobre qué tipo de atentados terroristas se producirán, lo que está claro es que si la quema del Corán se lleva a cabo como está planeado, habrá consecuencias trágicas que pueden costar la vida a numerosos inocentes”, había dicho Noble abtes de conocer la decisión de la organización religiosa de suspender la polémica quema que provocó una airada reacción internacional. Tras la divulgación de ese alerta lanzado desde París, las autoridades norteamericanas redoblaron las presiones sobre el líder religioso y su comunidad para persuadirlos finalmente de que desistan de realizar la quema.