Los europeos jugaron un partido perfecto, dañaron desde el perímetro y anularon a Luis Scola para vencer de manera clara al equipo dirigido por Sergio Hernández 104 a 85 y meterse en las semifinales del Mundial.
Los argentinos deberán levantarse rápido del duro golpe y buscar el quinto puesto. Hoy a las 15 enfrentan a Rusia. Estambul, Turquía > Una noche en la que no salió una y al rival le salieron todas. Parece un analísis simplista, pero así se podría resumir la caída del seleccionado argentino de basquetbol se despidió de cualquier posibilidad de acceder al título Mundial al ser superado ayer de manera clara por Lituania por 104 a 85, en cuartos de final. Argentina, que no pudo acceder a su quinta semifinal en grandes torneos consecutivos, se enfrentará hoy a las 15 con Rusia por un lugar entre el quinto y el octavo puesto. El ganador se medirá con el vencedor de España y Eslovenia, que también jugarán hoy desde las 12. Tras un comienzo parejo, los bálticos lograron escaparse en el tanteador 17-10 a los seis minutos con el goleo de sus perimetrales Mantas Kalnietis (7 puntos), Martynas Pocius y Simas Jasaitis, quien terminó siendo una de las figuras del ganador. Argentina logró acercarse en base a la actitud y empuje de Hernán Jasen junto al goleo de Delfino, pero el conjunto de Sergio Hernández otorgó muchas ventajas defensivas, mientras que los lituanos continuaron lastimando con una alta eficacia en los lanzamientos de larga distancia (4/4 en triples), para cerrar el primer parcial con una ventaja de 10 puntos: 28-18. Bien defendido Luis Scola (3 puntos en el cuarto inicial) por un áspero Robertas Javtokas, Argentina careció de una vía confiable de anotación y el seleccionado lituano fue estirando la diferencia (35-20). Para colmo, el seleccionado albiceleste no logró anotar de tres puntos en los primeros minutos (0 de 9 en la etapa) contra una llamativa efectividad lituana (8 de 8), que le permitió situarse arriba 46-28 ante el desconcierto argentino. Argentina logró contener a la figura lituana, Linas Kleiza, pero los suplentes del equipo de Kestutis Kemzura se destaparon al anotar 18 puntos en la etapa, que concluyó con un claro 50-30 para los europeos. Luego del descanso nada cambió. Lituania continuó con la misma intensidad y eficacia ante una Argentina impotente y errática. En 4m 30s Lituania estiró la diferencia a 30 puntos (66-36) para sentenciar el juego. El tercer parcial terminó 85 a 53 para los europeos que nunca bajaron la intensidad dentro de la cancha. Los diez minutos finales sirvieron para que Delfino tomara más protagonismo, pero la historia ya estaba definida hacía mucho tiempo para tristeza argentina.
"Nos sacaron de la cancha"
Estambul, Turquía > Miradas perdidas y rostros tristes. La postal de la salida del plantel argentino luego de caer ante Lituania; pero varios jugadores afrontaron la díficil tarea de hablar con la prensa y todos coincidieron en elogiar el nivel del rival y reconocer la superioridad lituana. "Imaginé muchas variantes para este partido, pero jamás algo así. Hay que felicitar a Lituania que tuvo efectividad, nos cortó el circuito ofensivo y defendió al límite. Fue muy complicado correr siempre desde abajo y nunca nos sentimos cómodos", analizó el base Pablo Prigioni. "Nos sacaron de la cancha. Lituania jugó a su forma y nos desgastaron. Metió todo como nunca en el Mundial y nosotros fuimos el extremo al no tener efectividad. Estuvimos desconocidos, sin respuestas, y una derrota así duele mucho porque sigo pensando que ellos no son más que nosotros", contó Carlos Delfino, goleador argentino. "Es una tristeza importante porque se va la ilusión de llegar más lejos. Fuimos dominados, no nos dejaron jugar y nos sacaron de la cancha. Hubo una diferencia muy grande de un plantel a otro. Ahora hay que tratar de levantarse como se pueda", resumió Sergio Hernández.