Qué vinos comprar con buena relación precio calidad
Nuestro mercado tiene algunas perlitas que ofrecen mucho más de lo que cuestan.
Por JOAQUÍN HIDALGO
En momentos en que el precio se corre por la inflación, incluso se puede hacer diferencia con algunos vinos.
Hay una obsesión en cualquier bebedor de vinos: conseguir etiquetas con la mejor relación precio calidad del mercado. Cuando se compra un vino desconocido se experimenta un extraño cosquilleo movilizador que, a la hora de beberlo, se revela euforia si el dinero pagado es menor al de una marca conocida. La primera vez que sucede, el consumidor se enamora del vino en el acto y la recomienda contra viento y marea. Con el segundo hallazgo, comienza a crecer la confianza de que hay un mundo mejor y no es más caro. Para cuando llega el tercer hallazgo, el bebedor de vinos se asume entendido y es cuando declara la obsesión por la relación precio-calidad como una epidemia de la razón: no puede probar nada sin medirlo con esa vara, e incluso un gran vino puede decepcionarlo si se da cuenta de que lo pagó más que otro que también le gusta y cuesta unos centavos menos. En un mercado donde la inflación mueve los precios, lo que hasta hace un año era la franja de 15 a 20 pesos –la más competitiva- hoy se ha corrido hasta los 20 a 25 pesos. De forma que la mejor ecuación se cumple entre los 15 y los 35, porque en el último extremo se encuentran algunos excelentes vinos que no se movieron de nivel, mientras que en los peldaños inferiores hay algunas flamantes marcas que llegaron para diagramar una nueva gama de precios. Para el obsesivo de los precios que todos llevamos dentro, estos son los tintos con mejor precio calidad del mercado.
Los vinos para hacer diferencia Estancia Mendoza Merlot Malbec 2009 ($12). Cuando uno compra vinos con buena relación precio calidad, piensa más que nada en el producto. Y en este caso, el milagro del precio se cumple con un tinto frutado, de boca sencilla y fácil de beber. A este valor, difícilmente lo supere otro. Carácter Cabernet Sauvignon 2009 ($14). La gama joven y canchera de Santa Ana tiene una inmejorable relación calidad precio. Atento con este vino que tiene una nariz bien frutal y una boca suave y refrescante, con el paso apenas voluptuoso. Un tinto ideal para las comidas hogareñas. Ventus 2009 ($17). El blend de Bodega Del Fin del Mundo tiene un estilo potente: un caldo oscuro, que se presenta fragante y potente, con volumen, cuerpo y estructura. Para los que les gustan los tintos con presencia, por esa plata no van a conseguir otro que lo supere. Portillo Malbec 2009 ($21). Recién relanzado, nuevamente bajo el ala de Salentein, este varietal viene a patear el tablero de los Malbecs de su segmento. Con una relación precio calidad francamente muy superior a la media, resulta un tinto perfumado, profundo en boca y de una acidez cordial. Todo en él está pensado para impresionar. Hay que aprovecharlo antes de que aumente. Callia Reserve Shiraz 2008 ($25). Otro hit entre los que acaban de salir al mercado. La bodega que supo ser reina de las apuestas a favor del consumidor y por ello creció velozmente en el boca a boca. Ahora busca reeditar el éxito y vuelve con una nueva línea reserve: un varietal carnoso y envolvente al paladar, con un trazo de roble evidente. En cuanto a lo que cuesta, ofrece más por menos dinero que sus pares. Marianne Cabernet Sauvignon 2008 ($25). Aparecido el año pasado, este Cabernet de Bodega Las Moras se las trae. De refinada elegancia, puso la piedra angular de toda una nueva generación de etiquetas que llegaron después y seguirán llegando: los que conquistan la barrera de los 25 pesos. En eso, este tinto está tan sobrado que le hace sombra a uno de treinta. Saurus Malbec 2008 ($35). En este segmento de precios es donde se han congelado los valores y ahora los vinos de este valor está más al consumidor. Este Malbec de Familia Schroeder resulta bien frutal y carnoso, con una rica performance al paladar. Comprándolo hoy se hace diferencia: su relación precio calidad es muy ventajosa. Para aprovechar ya.