La Habana (dpa) > El disidente cubano Guillermo Fariñas recibió ayer el alta hospitalaria y regresó a su casa, tres semanas después de poner fin a la huelga de hambre y sed de 134 días para exigir la excarcelación de opositores. La esposa del psicólogo de 48 años, Clara Pérez, confirmó a la agencia dpa que Fariñas abandonó la unidad de cuidados intensivos en la que fue tratado durante más de cuatro meses y llegó al mediodía (local) al domicilio familiar en la ciudad de Santa Clara, 270 kilómetros al este de La Habana. Fariñas inició su ayuno el 24 de febrero pasado para protestar por la muerte en la víspera del opositor Orlando Zapata, tras 83 días de huelga de hambre en la cárcel, y exigir la excarcelación de 26 disidentes presos que, según dice, están gravemente enfermos. El disidente puso fin a su acción el pasado 8 de julio, después de que la Iglesia católica diera a conocer el compromiso del gobierno de Raúl Castro de excarcelar a los 52 opositores que seguían entre rejas del grupo de 75 detenidos en la llamada “Primavera Negra” de marzo de 2003. De ellos, los primeros 20 han abandonado ya la cárcel y se han trasladado a España. Fariñas, quien inició su huelga de hambre y sed en su casa, fue ingresado el 11 de marzo en el hospital Arnaldo Milián Castro de Santa Clara tras sufrir un colapso y perder el conocimiento. En el centro fue alimentado artificialmente por vía parenteral, hasta que depuso su ayuno y volvió a ingerir alimentos y líquidos. En las últimas semanas de su huelga de hambre se llegó a temer por su vida ante la aparición de una trombosis en su yugular izquierda, por la que deberá ser tratado todavía durante meses con anticoagulantes, según sus médicos. Fariñas, un participante en la red de los llamados “periodistas independientes” que escriben artículos críticos contra el gobierno cubano, ya llevó a cabo en el pasado otras 23 huelgas de hambre, la última de ellas en 2006. |
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