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Sudáfrica > Kaká abandonó la cancha con lágrimas corriéndole por las mejillas. Dani Alves se tiró al césped y bajó la cabeza para llorar. Dunga, sin poder creer lo que había pasado, recibió un abrazo de consuelo de su asistente, Jorginho. Tras la derrota que sepultó el sueño del "hexacampeonato", Brasil era la imagen misma del desaliento. "Dunga trató de darle ánimo al grupo, porque todos estábamos muy tristes. Para mí, que participo por primera vez en un Mundial, esa derrota significó un dolor tan grande que me faltan palabras para describirlo", dijo Dani Alves. "Esa derrota nos va a doler por mucho tiempo", confirmó Julio César, mientras que Kaká reveló que "sé cuánto luché para conseguir el hexa, para estar en la cancha. Quería más, quería luchar por el título en una final. Siento dolor y frustración". Julio César resumió en una frase lo que necesitan sus compañeros para sobrellevar la tristeza: "Todo lo que queremos es volver a casa, estar con nuestras familias, para recuperarnos". Quizás no sea una tarea fácil. El técnico Dunga, quien según una encuesta divulgada antes del partido tenía el apoyo del 69 por ciento de los brasileños, escuchó gritos de "¡Burro!" al regresar al hotel de la delegación en Port Elizabeth por parte de un grupo de turistas. Fue sólo una muestra, ya que en Brasil ya empezó la "caza de brujas" para apuntar al culpable del naufragio del sueño mundialista. "¿Quién es el responsable por la eliminación: el ataque, la defensa, Felipe Melo o Dunga?", preguntó el portal deportivo brasileño "Lancenet", en un foro de debate abierto tras la derrota. La mayoría de los dedos acusadores apuntan al volante. "Felipe Melo no debe pasar sus vacaciones en Brasil", advirtió en Twitter Ronaldo, uno de los tantos que tendrá su revancha. |
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