El sueño charrúa se cruza con la esperanza africana
Desde las 15.30, Uruguay y Ghana animarán el segundo duelo de los cuartos de final. Los dos van por un paso histórico.
Los uruguayos tendrán el ingreso de Victorino por Godín y Fernández por Álvaro Pereira. Los ghaneses no contarán con Andre Ayew. Johannesburgo, Sudáfrica > Dos de las revelaciones del Mundial van por un lugar en semifinales y quieren escribir otro capítulo histórico. El seleccionado de Uruguay buscará instalarse en las semifinales de la Copa del Mundo después de cuarenta años, cuando enfrente por los cuartos de final a Ghana, que quiere ser el primer equipo africano en llegar a ubicarse entre los cuatro mejores. El partido se jugará a partir de las 15.30 de Argentina en el estadio Soccer City, de Johannesburgo, con el arbitraje del portugués Olegario Benquerenca. El equipo dirigido por Oscar Tabárez sorprendió a propios y extraños con una fase inicial casi impecable, que incluyó dos victorias, un empate y el arco propio invicto en una zona que en la previa asomaba como la más pareja. En octavos de final, la Celeste dejó en el camino a Corea del Sur (2-1), con dos goles del atacante del Ajax de Holanda, Luis Suárez. "Los sueños no tienen edad", dijo el Maestro Tabárez en referencia a que varias generaciones de uruguayos no sabían lo que era ver a su seleccionado entre los ocho primeros de un Mundial, algo que no ocurría desde México 1970, cuando el Brasil de Pelé lo frenó en semifinales (aquel equipo terminó cuarto). Empezando una etapa de mucha sequía a nivel selecciones. Ahora, Uruguay, que fue campeón mundial en 1930 y 1950 y venía de estar ausente en tres de los últimos cuatro Mundiales, quiere recuperar su mística y podría tener hasta la chance de medirse con Brasil en un clásico sudamericano, si es que el equipo de Dunga deja en el camino a Holanda. Tabárez confirmó dos cambios: el marcador central Mauricio Victorino entrará por el lesionado Diego Godín y Álvaro Fernández suplirá en el medio a Álvaro Pereira, en una modificación táctica. Con un arquero y una defensa sólida, un medio campo batallador pero sin la aspereza de antaño y una delantera explosiva en la que Diego Forlán se tira unos metros atrás, Uruguay tiene armas para dar batalla ante Ghana, único sobreviviente africano en el Mundial y que, por ello, contará con el apoyo de miles de vuvuzelas en el estadio, y de cientos de millones de hinchas de su continente a la distancia. Tanto es así, que en Sudáfrica el gobernante partido del Congreso Nacional Africano (CNA) propuso que las llamadas "Estrellas Negras de Ghana" pasen a ser conocidas como los "Estrellas Negras de África”. Como dueño de casa Ghana ya se ganó el respaldo de toda África, al eliminar en octavos de final a Estados Unidos y ser el tercer seleccionado de su continente que llega a cuartos de final de una cita mundialista, después de Camerún (1990) y Senegal (2002). Si se mete en semifinales, justo en el primer Mundial en suelo africano, hará historia grande. El equipo del técnico serbio Milovan Rajevac también tiene con qué soñar en ser uno de los aspirantes al título. Fiel a sus orígenes, el seleccionado ghanés es un dechado de potencia física y velocidad, tal como lo demostró el tanto de la victoria frente a Estados Unidos en octavos: un contraataque furibundo, culminado por su goleador Asamoah Gyan, quien al igual que su colega uruguayo Luis Suárez lleva tres conquistas en el torneo. Ghana, que sobrevivió a una dura fase de grupos y ante los estadounidenses demostró tener la entereza anímica necesaria para liquidar el pleito en la prórroga, afrontará un par de bajas ante Uruguay. André Dede Ayew, revelación en el medio campo, está suspendido, al igual que el defensor central Jonathan Mensah. Ayew sería sustituido por el volante del Inter Sulley Muntari y Jonathan Mensah por Isaac Vorsah, habitual titular que ya se recuperó de una lesión. En el equipo, que no deja de extrañar a su gran estrella, el mediocampista del Chelsea Michael Essien, quien no se recuperó a tiempo para el Mundial de una lesión en la rodilla, también faltará con casi seguridad el defensor Hans Adu-Sarpei, con problemas en una pantorrilla. Un continente junto a Ghana Toda África está electrizada. Y es que las últimas esperanzas del continente en el Mundial de Sudáfrica se depositan en los "Black Stars" de Ghana. "Estoy muy orgulloso. Creo en Ghana, creo en África y confío en que sorprendamos al mundo", dijo ayer en Johannesburgo el ex futbolista Anthony Baffoe, un ghanés nacido en Alemania que hizo gran parte de su carrera en la Bundesliga. Con una victoria en cuartos de final sobre Uruguay, los "Black Stars" quieren perpetuarse en la historia como el primer equipo africano en llegar a semifinales de un Mundial. Un hecho que hace rato se pronostica, pero que todavía no llega. "Ghana 2010, el comienzo de una nueva época en la historia. ¿Pueden Ghana y toda África tener el atrevimiento de confiar en ello? ¿Confiar en que un país africano llegue a alturas no alcanzadas y que logre lo imposible ? ¡Qué perspectivas tan fabulosas y alcanzables!" apuntó ayer el diario ghanés "Accra Mial", en la víspera del duelo. La mayoría de los medios de comunicación africanos están seguros de la victoria. El diario sudafricano "Daily Dispatch" señala en su versión online: "Los Black Stars de Ghana tienen la posibilidad de escribir historia" y la agencia de noticias de Ghana recalca: "Una victoria maravillaría a todo un continente". Tras la eliminación de los "Bafana, bafana" sudafricanos, el partido del gobierno del país anfitrión, el Congreso Nacional Africano, propuso que los "Black Stars of Ghana" pasaran a llamarse de inmediato "Black Stars of Africa". Y muchos hinchas locales han bautizado a los ghaneses como "Baghana, baghana". El presidente del comité organizador, Danny Jordaan, va con Ghana y recalcó cuál es su deseo para la ronda de los cuatro mejores: "Sería formidable ver por primera vez a un jugador africano bailando en una semifinal".