Para los próximos días se esperan definiciones en relación a la lista que podría tener el aval del oficialismo provincial. Los otros sectores retomaron las actividades de campaña.
Por RAMIRO MORALES
Para esta semana que se inicia se esperan definiciones en torno al plato fuerte de elecciones de este año que se servirá el 15 de agosto, luego de las entradas que fueron las primarias en la Unión Cívica Radical y la renovación de la intendencia en Picún Leufú. Cumplido el luto por al trágica muerte de Luz Sapag, la intendenta de San Martín de los Andes que había aceptado encabezar la lista que iba a llevar la voz cantante de los 41 intendentes y presidentes de comisiones de fomento que están en manos del Movimiento Popular Neuquino, el partido se encuentra frente a un desafío que tiene justamente que resolverse puertas adentro. Las listas que habían presentado batalla con anterioridad reanudaron sus campañas con despliegue logístico pero sin pirotecnia verbal temeraria, municiones que probablemente se dejen para los días previos al gran día. La carta orgánica del partido provincial es un ejemplo de un esquema democrático y federal en la estructura que bendice que no es cerrada sino abierta, y una declaración de principios que seducen al más progresista de los militantes. Prevé un órgano ejecutivo, la Junta de Gobierno compuesta por 20 titulares y diez suplentes; un cuerpo de 52 miembros (igual cantidad de suplentes) que integran el máximo órgano con cualidades legislativas y además juntas de seccionales (son 22) con 18 titulares y 6 suplentes. Es abierta porque se habilita a dar franquicias de centros barriales o de distrito con una serie de normas. Los cargos partidarios duran tres años y el partido hace once que no elije autoridades, de allí la intimación judicial.
El partido En términos estrictamente partidarios no hay una organización que tenga una estructura federalista desde su creación hace 49 años. Hay una representación proporcional por población y por seccional departamental, se indica cómo deben formarse las listas de diputados respetando las minorías y la representación geográfica, se le otorgan poderes específicos a cada órgano partidario y hasta hay una línea de cómo se debe financiar el partido. En el plano abstracto es ideal, pero en el plano concreto adoleció de personalismo, un esquema que ahora está en crisis y de cómo se resuelva en los próximos días, dependerá mucho más que el esqueleto partidario. La sobrevivencia de la estructura partidaria implicará posicionar nombres para las elecciones del año próximo. A esta posibilidad hay quienes apuestan y también hay quienes temen por la ocurrencia de escenarios de disputa del poder. Parece un contrasentido que un partido con 22 seccionales, 42 centros barriales o de distrito, y dos órganos que tienen 150 personas en la conducción, una dependencia tan fuerte del caudillismo. Los partidos provinciales contemporáneos al neuquino –surgieron por la proscripción del peronismo en la década del ''60—que pudieron llegar al poder, terminaron vegetando en esporádicas apariciones electoralistas, tal vez especulando con el peso con cincuenta que se otorga por cada voto. También terminaron desapareciendo los partidos creados en torno a apellidos como Bravo y Cantoni en San Juan. La estructura social de Neuquén es advenediza y hay un fuerte condicionamiento de la cultura del campamento –todo debe ser rápido y provisorio—y esa característica puede ser una ventaja o una desventaja en función de la utilidad política. La declaración de principios del MPN dice que “sus fundadores, invocando la protección de Dios para que guíe sus pasos por sendero de verdad y justicia, se someten al juicio de los ciudadanos, afirmando su insobornable decisión de servir exclusiva-mente los intereses del pueblo, teniendo como norma primero la patria, después el movimiento y por último los hombres”. Toda una definición que encontrará en las elecciones del 15 de agosto una respuesta. Competirá el modelo de Jorge Sobisch, José Brillo y probablemente Ana Pechen, quien habría aceptado ser la candidata de la lista Azul, aunque habrá tiempo hasta el 2 de agosto para presentar la nómina.
Por fuera La atención política partidista está focalizada en el partido que gobierna la provincia, aunque por fuera se consolida el esquema multifacético que encarna el intendente de la ciudad de Neuquén, Martín Farizano, quien es oficialmente candidato a gobernador de la Unión Cívica Radical. La figura de mayor resonancia pública es la de Mariano Mansilla quien supo tomar esquemas de impacto para posicionarse en el talk show político neuquino. El primero ha dado muestras de continuar en la senda de la pluripertenencia para gobernar y podría concitar el favor la variopinta oposición al MPN y el segundo se prueba el traje de intendente, aunque ambos saben que afuera de ese campamento hay dos fuerzas que esperan un resquicio: una es El partido provincial (con mayúsculas) y la otra es el diputado nacional Horacio Quiroga, herido pero no muerto con las últimas elecciones internas. Es como si en la provincia existieran dos telares y las tejedoras dibujan distintos motivos con colores y formas. Hay expectativas sobre cómo será el motivo terminado de cada uno de ellos.