Buenos Aires (NA) > Las autoridades de la comunidad judía y la Asociación Familiares y Amigos de las Víctimas del Atentado a la AMIA lanzaron ayer fuertes críticas al Gobierno de Irán y al jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, al conmemorar un nuevo aniversario del ataque terrorista ocurrido en 1994. El titular de la AMIA, Guillermo Borger, apuntó a Irán por su negativa a colaborar con la Justicia argentina, mientras que la representante de Familiares que habló en el acto apuntó contra Macri por nombrar a Jorge Palacios como jefe de Policía y por el espionaje al miembro de la organización Sergio Burstein. Durante el acto, frente a la ex sede de Pasteur al 600, también hubo elogios y reclamos al Gobierno nacional y al trabajo de la Justicia argentina que ha establecido la responsabilidad del aparato estatal iraní en el atentado. No estuvieron la presidenta Cristina Kirchner ni el propio Macri, ambos de viaje, aunque en ambos casos enviaron representantes de sus respectivos gobiernos. Al hablar, Borger reclamó nuevamente justicia por las 85 victimas del atentado a la sede de la entidad judía, en medio de críticas al régimen de Irán por “proteger y no entregar a las personas involucradas” en el ataque terrorista. Acusó al mandatario iraní, Mahmud Ahmadinejad, por haberse “burlado de la Justicia al nombrar como ministro de Defensa a uno de los acusados” en la causa, en referencia a Ahmad Vahidi. “Jamás bajaremos los brazos en el sagrado e intransferible mandato de buscar justicia” para las 85 víctimas, afirmó Borger, tras indicar: “Somos conscientes que el transcurso del tiempo, 16 años nada menos, los cuestionamientos procesales y la complejidad internacional que abarca la causa han conspirado y conspiran contra el total esclarecimiento”. La máxima autoridad de la AMIA elogió el “valiente discurso” que la Presidenta pronunció ante la ONU para reclamar a la comunidad internacional su cooperación en la causa, en el cual “instó a los ciudadanos iraníes a que se presenten ante la Justicia argentina”. Sin embargo, en presencia de funcionarios del gabinete nacional, Borger lamentó que 16 años después del atentado ocurrido el 18 de julio de 1994 no se pueda saber de dónde “provino el explosivo que usaron los terroristas, ni cómo lo consiguieron, dónde terminó la camioneta y quién se la entregó a (Carlos) Telleldín”. También cuestionó a los gobiernos de Venezuela y Brasil por haber recibido a Ahmadinejad.
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