Se dilata la disputa con el gremio de los docentes
Las asambleas deciden la continuidad de la paralización de las clases mientras se aseguró la apertura de los establecimientos tras el acuerdo con los auxiliares de servicio.
Por RAMIRO MORALES
Los conflictos se generan porque siempre hay dos partes que no se ponen de acuerdo, aunque también es cierto que a cada cual le caben grados de responsabilidad diferentes en la duración. Otra vez el Gobierno volvió a tener un gesto hacia ATEN, que ingresa en su décima semana de paro. El Ejecutivo hizo una nueva convocatoria al diálogo para resolver la cuestión salarial, pero el sindicato no levantó la medida de fuerza, pese a que se presentó al encuentro de ayer. Desde ambas partes se han dado señales claras sobre las posturas que tienen para encontrar una salida al conflicto. El Gobierno volvió a apostar el diálogo tras la incomparecencia de ATEN a la conciliación obligatoria; el gremio se sumó a la negociación, pero otra vez no hizo lo que la comunidad en general y el Ejecutivo le reclamaban: levantar las medidas de fuerza, al menos hasta escuchar lo que el Gobierno iba a exponer. La decisión del Ejecutivo es optimizar la masa salarial y es en ese sentido que ha actuado en toda la negociación. En forma paralela, el paro ha perdido mucha fuerza desde que se inició, a la vez que se incrementó el malestar de la sociedad porque los chicos no tienen clases. Por momentos también parece que la conducción del sindicato está metida en un laberinto a partir del sistema de asambleas que tiene para definir si continúa con el paro o acepta la propuesta del Gobierno. También es cierto que la dureza de la protesta le restó credibilidad en la opinión pública. Otro elemento que causó malestar, principalmente en el sector docente, fue que se hizo efectivo el descuento de los días que no se trabajaron. Además, hubo maestros que percibieron la merma en sus salarios porque no se informó su situación en las escuelas, en algunos casos pese a que cumplieron con sus funciones. Todo esto provocó indignación en cientos de trabajadores que ven a ATEN como el responsable de lo que ocurrió en sus recibos de sueldos. En este contexto, se suceden las manifestaciones de padres que exigen que las escuelas estén abiertas y las aulas con estudiantes. Las próximas horas serán claves en la resolución de este conflicto. Quizás sea el momento para que el gremio docente sea el que esta vez tenga un gesto y termine con el paro, aunque tal cual está planteado el escenario actual y cómo se ha venido manejando ATEN en estas últimas semanas, es muy poco probable. Este es uno de los conflictos más extensos que protagonizó el gremio docente por lo que, independientemente de su resolución, quedará la tarea pendiente de abordar los temas de fondo que siempre se posponen. Es lo urgente que se impone a lo importante. Y de inmediato surge la pregunta de todos ¿Cómo harán los docentes para recuperar los contenidos de los días de paro?