Tras la solución al conflicto salarial, la prioridad ahora es que los alumnos no pierdan los contenidos. La escena política se sacudió con la confirmación de que Jorge Sapag irá por la reelección.
Por RAMIRO MORALES
Después de más de un mes de paro del gremio docente ATEN, el conflicto educativo llegó a su fin luego de que el gobierno provincial hiciera una nueva propuesta, que tenía como uno de sus pilares encontrar el mecanismo para recuperar los días de clases que se perdieron, que hoy por hoy es lo más importante tras esta dura huelga o “salvaje” como la calificó el gobernador Jorge Sapag. De hecho, el proceso fue tan duro que en la última asamblea de la seccional capital del sindicato (la más numerosa y en la que se aprobó el levantamiento de las medidas de fuerza) hubo algunos incidentes, de esos que no deberían ocurrir en tiempos actuales. También es cierto que en las últimas semanas el grado de adhesión al paro había caído en forma notable y a la conducción de ATEN se le hacía cada vez más difícil manejar la situación tanto hacia adentro del gremio como hacia la opinión pública en general. Ahora, ya pasó el tiempo de buscar responsabilidades (el futuro develará los alcances verdaderos de este traumático inicio del ciclo lectivo) y habrá que agilizar la metodología para que se recuperen los contenidos. Las opciones son claras: utilizar las jornadas institucionales, algunos feriados e incluso el período de vacaciones. Lógico sería que nadie se opusiera a que esos días los chicos tengan clases porque fue muy grande la pérdida de horas de enseñanza. Además, sería importante que para los ciclos lectivos venideros la discusión salarial comenzara antes y que esta negociación no esté teñida por cuestiones políticas (en muchos casos se relacionó a ATEN con algunos sectores partidarios de la oposición provincial).
La carrera política Cuando el levantamiento de la medida de fuerza de ATEN era casi un hecho, Jorge Sapag salió nuevamente al ruedo político al afirmar que ya está trabajando en su reelección y que buscará que las elecciones para cargos electivos y las de autoridades partidarias se realicen en la misma jornada. El objetivo de esta iniciativa es claro: reducir costos porque la organización de cada comicio por separado conlleva un gasto desmesurado para los tiempos de hoy. Habrá que esperar si es viable esta posibilidad. Con esta ratificación, el gobernador sostuvo que no será candidato a presidente del partido porque estará abocado a su campaña para ser reelecto. Además dejó entrever, lo que ya muchos afirmaban por lo bajo, que hubo una especie de quiebre en la tan mentada lista de consenso que haría con el sobischismo para la renovación de autoridades del MPN. Sapag aseguró que fue complicada la negociación con las cúpulas, a diferencia de lo que ocurrió con las bases de las seccionales de la provincia. Horas después, el diputado nacional José Brillo lanzó también su precandidatura a gobernador por el MPN y expresó que competirá contra Sapag y Jorge Sobisch, aunque desde el entorno del ex mandatario provincial aún no confirman si su intención es ser postulante a la Gobernación, pero claro está que en las últimas semanas circularon muchos rumores en ese sentido. A priori, Sapag no debería tener muchos problemas para superar una interna frente a Brillo y Sobisch, aunque todavía faltan varios meses para que se realice la elección que definirá quiénes serán los nombres del MPN en las generales del 2011. En este contexto, no debe dejarse de lado la interna de la Unión Cívica Radical, que tendrá como oponentes al intendente de la ciudad de Neuquén, Martín Farizano, y al legislador nacional Horacio Quiroga. En estos días, ambos han agilizado sus campañas y en sus discursos profundizaron las notables diferencias que hay en sus proyectos políticos. Los dos contrincantes son concientes de que sólo les quedan tres semanas para seducir al radicalismo neuquino, que tras la interna deberá jugar un rol fundamental en el armado de un frente opositor provincial.