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 05.12.2010| Edicion Impresa| Sociedad| 
Un ejemplo de vocación y docencia
En La Lipela, en la década del ’60, Santa María González de Bello logró que un viejo salón se convirtiera en una escuela. En la capital también tuvo una extensa tarea como maestra.
Por VICKY CHÁVEZ

Neuquén > En el transcurrir de la historia neuquina se sucedieron historias de decenas de docentes que desarrollaron su tarea en estas tierras. Lograron traspasar las fronteras de lo pedagógico para adentrarse en el corazón de sus alumnos y de su familia. Así, se hicieron eco de los problemas que los aquejaban.
Santa María González de Bello (Pety) se desempeñó en la Escuela Nº 7 de frontera, asentada en La Lipela, entre Cuyín Manzano, la Confluencia y Villa Llanquin. Para reconstruir la historia de dicho establecimiento es necesario recurrir a testimonios de Supervisores que recorrieron la zona. Así, por ejemplo, se pudo conocer que una institución vecina, la Escuela Nº 11 de Cuyín Manzano, tuvo varios asentamientos en su dilatada historia y que, en junio de 2011, será su centenario.
Pety nació en Entre Ríos, en la estancia paterna “La Unión”, ubicada en el poblado de San Jaime de la Frontera. Es hermana melliza de Pedro y sus padres son Nicolás González y Catalina Balzer.
Cursó los estudios primarios en escuelas de campo ubicadas a cinco kilómetros de la estancia, distancia que recorrían a caballo o en un carro ruso. Realizó el secundario en la escuela Cristo Redentor, Escuela Normal de las Monjas de Gante, en Paraná. Era pupila al igual que sus hermanas mayores. Santa María se recibió en 1959.
Una vez recibidas de maestras, escribieron al Ministerio de Educación para solicitar trabajo. Su hermana mayor consiguió ingresar a la recién inaugurada escuela de Maquinchao. Por esto, Pety también pidió trabajar por estas zonas sureñas. Estuvo allí hasta mayo de 1960. Luego volvió a Entre Ríos para trabajar en escuelas de esa provincia. En ese interín conoció a Elio Bello, el maestro mayor de obras con quien se casaría en 1961.
De esa unión nacieron dos hijos: Daniel, docente, profesor de historia, y Gustavo, médico. Les dieron cuatro nietos y una bisnieta.
Recién casados, Pety y Elio vivieron en Paraná. Él se dedicó a realizar cursos de vialidad. Cuando Vialidad Nacional lanzó la convocatoria para tomar mano de obra aplicada, Elio fue elegido entre los postulantes y como destino optó por Neuquén. Primero vino solo, para luego traer a Pety con su hijo mayor de, por aquel entonces, cuatro meses y medio.
Se asentaron en Valle Encantado y vivieron en el Hotel de Nancy Cler, en la confluencia de los ríos Limay y Traful. Pety estuvo allí dos años sin trabajar. Posteriormente, la familia se fue a vivir a un dúplex, en el mismo sitio.
 
Escuela de La Lipela
Así es como, a comienzos de la década del 60’, Pety y su familia se encontraban en La Lipela. “Lipela” significa “cantera de cobre”. Pero el paraje aún no contaba con un establecimiento educativo. Por ello, Pety y Natalio Nader, policía de La Lipela, maduraron la idea de dar educación a los niños de la zona. Iniciaron esta loable tarea en un salón que le daba la institución policial, hecho con cantoneras -troncos de madera con forma bombé- por donde se filtraba el intenso frío de la región. Pety y Nader lo acondicionaron, le pegaron papeles a modo de parches y lo pintaron.
Así comenzó el anhelado sueño: los niños se trasladaban 12 kilómetros para asistir a clases, por caminos de cornisa. Al principio, Pety hacía “dedo”. Luego adquirió un Renault 4 L, con el que llevaba, además de su pequeño hijo, a todos los alumnos que podía. “Nunca llegamos tarde”, afirma, orgullosa, la docente.
Pety recuerda a la familia Boy, con la que trabó amistad, a Elba de Martínez, con quien organizó la escuela, al peón Damas. Se juntaban a escuchar radio proveniente de Chile, debido a la cercanía. Y a la noche escuchaban a Milton Aguilar por LU 5.
Entre las acciones destacadas a manos de Pety, podemos nombrar la fabricación de un mimeógrafo -especie de pequeña imprenta que opera con sténciles– con una lata de dulce de batata. Gracias a este invento, los alumnos pudieron tener  sus trabajos. En la zona también había familias enteras que no conocían el dinero, habituadas al trueque. Por esta razón, Pety solicitó a la revista La Obra que le proporcionara réplica de dinero   para que sus alumnos, al jugar al almacén, aprendieran el valor del mismo. También pudo enseñarles a los adultos a vender la lana en Bariloche.
Los actos escolares se hacían a la intemperie porque no había SUM; como también se organizó un equipo de fútbol con los niños de la escuela.
 
Recuerdos de solidaridad social
La labor de Nader es destacable, dado que, junto con Pety, era el único que tenía voluntad y compromiso: cruzaba a los niños por el caudaloso río Limay con su canoa para que pudieran concurrir a la escuela.
Pety también recuerda la figura de don Jaime de Nevares, quien visitaba el paraje y atendía las necesidades de toda la población. Don Jaime atesoraba todos en su prodigiosa memoria y, en la visita siguiente, recordaba lo que cada uno le había solicitado.
El esposo de Pety, Elio, trabajaba con Vialidad Nacional en la zona nivelando el camino. Las camionetas y demás equipamientos solían enterrarse en la nieve. Elio llegó a ser inspector de esa institución.
El hijo menor del matrimonio nació allí, en la cordillera. Como no hubo maestra que la reemplazara, Pety, a los 17 días de haber dado a luz (por cesárea), tuvo que retomar el dictado de clases, con el bebé en el moisés.
A pesar de las dificultades atravesadas por Pety y compañía, nada puede detener el destino. La Escuela Provincial Nº 7 de La Lipela fue clausurada el 14 de marzo de 1969 por despoblación del lugar.
Pety  fue reubicada a partir del 19 de marzo del mismo año en la Escuela Primaria Nº 23 de Colonia Valentina Sur y en 1970, en la Escuela 32 de Bouquet Roldán.
 
La Escuela Nº 232 del barrio Bouquet Roldán
Pety recuerda que, cuando la trasladaron a la capital neuquina, su lugar estaba ocupado por otra docente, razón por la cual la enviaron a Balsa Las Perlas hasta que la situación pudo resolverse. Entonces comenzó dando sus clases en un anexo, en el Salón de la capilla del barrio. Se dictaba primero y segundo grado, y tenía más o menos 60 alumnos. Luego volvió a la escuela, en donde fue maestra titular.
La Escuela 232 era una escuela inserta en un barrio que contaba con muchos problemas sociales: Pety y sus maestras contenían con amor y paciencia a los niños de la calle que solían dormir en la escuela, a los que también les daban catecismo. Recuerda, por ejemplo, que cierta vez fueron a rescatar a un niño que su abuela colgaba con una soga a manera de castigo. Otros dormían en los desagües. Para estas tareas, consiguió el apoyo de una sicóloga para tratar con los niños de difíciles realidades. Es digno de destacar que por el lapso de dos años hizo doble turno sin cobrarlo. Además, aprendió a cortar el pelo para atender a sus alumnos. Cuando necesitaban dinero para alguna emergencia, organizaban quermeses.
Entre sus maestras, Pety recuerda: Prosperina de Guillermel, Liliana Moretti, Alicia Buitrago, Anabella Nosa, entre tantas. También recuerda a las porteras Juanita Calfinahuel y Elena Pereyra. Mantenían la escuela impecable.
Rescata la ayuda desinteresada del Dr. Carlos Pereyra Duarte, quien siempre atendía a los alumnos en la salita del barrio Bouquet Roldán.
Huelgan las palabras ante tamaña labor docente que tuvo que sortear innumerables obstáculos en pos de concretar su objetivo: la educación de los niños. Sobra la humildad, el compromiso con la tarea que abarcaba no sólo a los niños sino también a la comunidad en donde estaba inserta la escuela.

Cuando cumplió 25 años de su paso por las aulas, una colega llamada Alicia le dirigió sentidas palabras que describen espiritualmente a esta docente que no mezquinó esfuerzos cuando de ejercer la docencia se trataba.

“Me toca hoy a mí, una tarea muy cara a mis sentimientos, como es la de agasajar a un superior, a una compañera, a una amiga, como lo es la Sra. María González de Bello, Pety, para todos nosotros con motivo de cumplir sus Bodas de Plata en la docencia. Todos saben que la Sra. De Bello, Pety, como la llamamos cariñosamente, es la directora titular de esta escuela; actualmente desarrolla tareas como supervisora escolar, pero muchos años de su carrera docente los dedicó a esta escuela y en especial a toda la comunidad de Bouquet Roldán. Su tarea traspasó las puertas de la escuela y fue a cada hogar, a cada familia que tenía problemas, y muy especialmente a cada niño abandonado. Su meta fue siempre recoger al niño de la calle, lograr rescatar aquel niño marginado al que nadie acepta. Colega ejemplar, su vida fue y será una permanente y generosa consagración hacia los demás.
Movida por la fuerza íntima de la vocación llegó a las aulas, creyó y se entregó de lleno a la misión educadora, libre de egoísmos, como maestra de campo en su escuelita de La Lipela, como maestra y luego directora de su escuelita de barrio; muchas veces se sintió desmoralizada, defraudada por la incomprensión de los demás, más de una vez golpeó puertas en busca de soluciones para sus alumnos y no obtuvo respuestas; pero su fortaleza de roble hizo que continuara su apostolado en medio de una sociedad muy materializada sin buscar reconocimiento ni retribución de nadie a su constante entrega.
Caminó como todo maestro por sendas espinosas pero sin perder nunca de vista su única meta: el niño. Dedicó muchas horas a su tarea, nunca dijo que lo realizado era suficiente, jamás se limitó a su horario de trabajo.
Pety, cumples hoy 25 años de docente, quienes te conocemos y hemos compartido tu lucha debemos confesar que nos hemos formado a tu estilo, nos acostumbramos a tu sensibilidad y supimos darnos cuenta que no es tan importante enseñar, sino saber por qué no aprende nuestro niño y ver qué podemos hacer para ayudarlo.
Pety, vos que transitaste 25 años en la docencia, continúa instruyéndonos con la palabra y con el ejemplo de solidaridad y amor hacia el prójimo que siempre te caracterizó.
Con nuestra mano extendida, con todo nuestro cariño, nos permitimos decirte ¡¡¡Felices Bodas de Plata!!! -1986-.
 
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