Fue expuesto por el abogado de Lautaro Pinilla, quien fue condenado por el crimen de Néstor Tolosa.
Neuquén > El abogado defensor del individuo Lautaro Javier Pinilla recientemente condenado a la pena de 13 años de prisión, recurrió la sentencia ante el Tribunal Superior de Justicia de la provincia (TSJ). El letrado particular, José Ignacio Gerez, reclamó al máximo cuerpo judicial que asuma “jurisdicción positiva”, absolviendo de culpa y cargo a su cliente, imputado penalmente como responsable del delito calificado como homicidio simple agravado por el empleo de un arma de fuego. Pinilla fue acusado de haber dado muerte a Néstor Tolosa en la noche del 24 de agosto del año pasado, frente a una vivienda ubicada en la manzana 58 del barrio San Lorenzo Norte. Gerez agregó que se trata de un caso de “inobservancia” de las normas del Código Procesal y que el fallo “es contradictorio, arbitrario e irrazonable”. Luego dijo que, para sostener la resolución, dos de los tres Magistrados de la Cámara Criminal Uno, se apoyaron en un testigo directo del asesinato, sujeto que reconoció haber tomado alrededor de unas siete pastillas de 2 miligramos de “Rivotril y cerca de dos litros de cerveza”. Para el abogado, quedó claro entonces que se puede inferir con un alto grado de certeza que el testigo tenía una pérdida de su conocimiento o estaba alucinando, conforme lo afirmara un médico del Gabinete Forense del Poder Judicial. Más aún, su sola manifestación resulta insuficiente y no alcanza para fundar un juicio de reproche penal, entendió Gerez. El abogado subrayó también que la confesión no debió ser valorada por el tribunal de alzada, toda vez que el mismo, al momento del hecho, “se encontraba en un estado de incapacidad natural de apreciación sensorial, autoprovocada por la ingesta en exceso de clonazepan, combinada con alcohol”. El medicamento, en lo que respecta a las reacciones adversas, provoca trastornos neurológicos y psiquiátricos y “debe ser usado exclusivamente bajo prescripción y vigilancia médica”.
Múltiples heridas En el protocolo de autopsia, la víctima presentaba una herida de bala en la cabeza y otras lesiones en la misma zona, moretones en los ojos y pómulos, un profundo corte en el rostro que lesionó la nariz, la boca y el maxilar y golpes en las piernas y en distintas partes de su cuerpo. Para el abogado la muerte violenta de Tolosa no está debidamente aclarada. Y añade que ha quedado demostrado que el análisis y valoración de los datos probatorios practicados por la Cámara Criminal Uno, “escapan a los principios que gobiernan la lógica y la técnica probatoria”, lo que permite, el reexamen, por parte del Tribunal de Casación. Finalmente, el abogado Gerez subrayó, que el reproche formulado a Lautaro Javier Pinilla surgió de la interpretación “ilógica y fragmentaria, por tanto arbitraria, del material incorporado al debate”, incurriendo la Cámara “en un error de valoración o de juicio”.