El último material contiene seis discos que son un compendio de las canciones que marcaron historia en el rock nacional.
Buenos Aires (Télam) > Con un notable show, durante más de dos horas, uno de los más prolíficos compositores del rock Andrés Calamaro ratificó el vínculo con su seguidores, al presentarse el sábado pasado en el Luna Park. La velada fue una excusa para difundir “Andrés”, última producción del músico, que contiene seis discos y dos DVD con las canciones que fueron hits. El músico subió al escenario acompañado por Candy Caramelo en bajo, el Niño Bruno en batería, Tito Dávila en teclados y Julián Kanevsy, Geny Galo y Diego García en guitarras. El grupo mostró entre sutilezas que tiene la potencia de una poderosa máquina de rocanrol. Calamaro arrancó el show con “La parte de adelante”, al que le siguieron dos temas de “La Lengua Popular”, su último disco, como “Carnaval de Brasil”, “Mi gin tonic”, entre otros. El lugar estaba repleto de fanáticos de todas las edades, que vivaron cada tema sin descanso. Después de las canciones iniciales, Calamaro saludó a su público: “Muchas gracias, Buenos Aires, tengan buenas noches”. Después, continuó con “Todavía una canción”, un viejo tema de Los Rodríguez -originalmente cantado junto a Joaquín Sabina- y que hacía tiempo no interpretaba en vivo.
Historia y fanatismo El Luna Park se transformó en el lugar donde el anhelo de repaso de antiguas canciones por parte de los seguidores del Salmón coincidió con la propuesta que el rockero había planificado para la velada. Las emociones no se hicieron esperar y los coros ratificaron que hay temas que superarán el paso de los años, manteniendo vigencia. Ese panorama fue el telón perfecto para que Calamaro interpretara composiciones que rara vez toca y que se remontan a su época con Los Abuelos de la Nada. Durante la noche se pudo escuchar “Elvis está vivo”, canción en la que contó con el agregado de una estrofa de Sumo, “Para seguir”, “Todo lo demás”, “El día de la mujer mundial” y una versión jazzera de “Los aviones”.
Diversión y añoranza En medio del recital, Calamaro se dio tiempo para hacer referencia a la importancia que implicaba el lugar donde estaba tocando. “El Luna Park forma parte de la historia de uno”, señaló el compositor. “Acá venís a ver el Circo de Moscú y Disney On Ice. Yo canté por primera vez también en mayo, pero hace 25 años con Los Abuelos”, explicó Calamaro. El vínculo que Calamaro tiene con Luna Park está marcado por momentos intensos en la carrera del músico, ya que el lugar conocido como “Templo del Box” fue el escenario elegido para un reencuentro anterior con su público. “Hace cuatro años hicimos acá ‘El regreso’”, señaló el Salmón, quien luego agregó: “Y recordamos a Pappo con Juanse. Ahora con Tito, vamos a tocar tango”. Con ese anticipo, en compañía del tecladista Tito Dávila se pudieron escuchar los acordes de “Jugar con fuego”, tema escrito por Calamaro y el reconocido Mariano Mores. El segmento tanguero también contó con la interpretación de clásicos como “Los mareados”, “El novio del olvido”, en el que tocó la armónica, y “Copa rota”. La seguidilla de clásicos durante el recital retomó el camino rockero y los seguidores del músico pudieron corear “Estadio Azteca”, una versión particular interpretada sólo por Calamaro. Se sumaron a la lista “Los chicos”, “Tuyo siempre” y “A los ojos”, otra composición poco conocida de Los Rodríguez. Para el cierre del evento, el músico reservó “Volver”, “Canal 69” y “Flaca”, cuyo estribillo atronó en el lugar. Con ese tema Calamaro se despidió, pero antes le agradeció emocionado al público tanto afecto demostrado a lo largo del tiempo. “Ustedes son el público que soñó Mick Jagger, y también sus hijos y sus nietos”, concluyó.
Lo nuevo, lo viejo
En su último trabajo, Calamaro compiló diez años de su extensa carrera. “Andrés” contiene seis CD y dos DVD en el que se pueden recordar los éxitos surgidos desde 1997 hasta 2007. Ese período corresponde a uno de los más importantes en la trayectoria del Salmón. Durante esa década, editó ocho álbumes y dos “grandes éxitos”, que alcanzaron el millón de copias. Calamaro registró cerca de 1.001 canciones y se dio el lujo de regalar varios de ellos a través de Internet. La composición de “Andrés” fue seleccionada personalmente por Calamaro, quien aspira a dar una imagen de lo ecléctica y diversa que puede ser su capacidad de creación. En la nueva producción se encuentran temas de su época de Deep Camboya, apart donde se recluyó para componer compulsivamente canciones de distintas temáticas y géneros. También fueron integrados temas que formaron parte del “convite” cibernético del compositor. Incluso se pueden escuchar las composiciones que hizo a dúo con otros músicos, como Palito Ortega. |
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