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Mar del Plata.- La actriz y directora
canadiense Sarah Polley confesó hoy que vivió los momentos más felices de su
vida rodando películas dramáticas.
"Soy feliz cuando puedo sufrir en las películas. A
veces pienso que tendría que hacer algo más liviano o divertido, pero es ahí
cuando la paso mal", afirmó entre risas Polley, quien se encuentra en
Argentina en el marco del Festival de Cine de Mar del Plata, donde oficia de jurado.
"Sin embargo, los momentos más felices de mi vida y los
rodajes en los que más me reí fueron en las películas de Isabel Coixet",
dijo la actriz, que interpretó a una madre de 22 años con cáncer terminal en
"Mi vida sin mí" y a una inmigrante abusada sexualmente en "La
vida secreta de las palabras", de la directora catalana.
Polley, cuyo primer largometraje como directora, "Lejos
de ella" - con guión suyo- estuvo nominado a los Oscar a la mejor actriz y
mejor guión este año, debutó en la actuación a los cinco años en
"Navidades mágicas", de Disney. Luego se volvió muy popular en Canadá
gracias a la serie de televisión "Road to Avonlea", aunque su
verdadera proyección internacional le llegó con "El dulce porvenir",
del también canadiense Atom Egoyan, a los 15 años. "Fue ahí cuando me enamoré de algo que siempre había
hecho y me di cuenta del exquisito privilegio que es actuar, algo de lo que de
niña no me daba cuenta", señaló. "Me enamoré de la actuación porque
me di cuenta de que a veces es posible comunicarse más honesta y visceralmente
con las personas a través de una cámara que en la vida real".
Conocida también por su activismo político en Canadá,
comenzó a rodar cortometrajes a los 20 años "para combinar la política con
una forma de arte", ya que, según explicó, su objetivo "es hacer
algún día un film político".
De hecho, actualmente está trabajando en el guión de su
próximo proyecto, centrado en las empresas durante la actual crisis financiera
y las miles de personas que se quedarán sin trabajo. "Será una película de
terror", bromeó, y agregó: "Tiene que ver con la necesidad que
tenemos de ficcionalizar nuestra vida para que tenga sentido".
La actriz aseguró que el motivo por el que está alejada del
cine de Hollywood y se inclina más por las producciones independientes es que
su principal criterio para elegir sus trabajos es que se trate de películas que
ella misma vería. "No suelo ver películas de Hollywood, sino más bien
independientes. Me interesan las películas que te hacen sentir que se te alteró
alguna molécula", afirmó.
Polley, quien tuvo la oportunidad de estar tanto detrás como
delante de cámara, aseguró no tener la respuesta acerca de la mejor forma en
que deben relacionarse directores y actores. "Creo que por suerte nuestra
idea de lo que debe ser un director está cambiando, ya nadie cree que debe ser
un dictador", dijo. "Lo único que sé es que no es bueno aparentar que
sabes cosas que no sabes. Admitir la propia ignorancia me sirvió para pedir
ayuda a la gente adecuada a la hora de dirigir mis películas". (DPA)
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