Mar del Plata - El momento para ingresar a la pista no pudo
ser más complicado para José Acasuso. Con Argentina 2-1 abajo en la final de la Copa Davis ante España
y malestar en el seno del equipo local, luchó pero no pudo ser el héroe de la
gesta en pos de la primera Ensaladera de Plata para el país sudamericano.
Difícil destino el de "Chucho" Acasuso, a quien le tocó definir las
últimas dos finales de Argentina en Copa Davis. En 2006 cayó ante Marat Safin
en Rusia y hoy fue vencido por el español Fernando Verdasco en Mar del Plata.
En ambos casos ingresó a la cancha por un cambio de jugador, en Moscú en lugar
de Juan Ignacio Chela, y este domingo, por Juan Martín del Potro, la esperanza
argentina que quedó afuera por una lesión en su aductor derecho.
"Chucho" Acasuso, de 26 años, podía convertirse este domingo en el
héroe o la víctima de una serie de infortunios que hizo desvanecer toda las
expectativas centradas en que Argentina ganara por primera vez la Copa Davis.
Nació el 20 de octubre de 1982 en la ciudad de Posadas, en la
provincia de Misiones (noreste), de donde también es oriundo el capitán del
equipo argentino, Alberto Mancini. De una altura privilegiada, 1,90 metros, jugó durante
muchos años al baloncesto y recién a los quince años decidió dedicarse
exclusivamente al tenis.
Ubicado en el puesto 48 del ranking mundial de la ATP y sólo con tres títulos en
su carrera -Sopot, Bucarest y Viña del Mar-, la convocatoria que recibió de Mancini
para el equipo argentino de Copa Davis generó malestar entre los demás tenistas
de la "Legión".
Y este domingo se perdió la oportunidad de revalidar su convocatoria ante
millones de argentinos pendientes de cada uno de sus golpes, bajo la enorme presión
que significaba la posibilidad de perder la primera final de Copa Davis que
Argentina jugó de local.
"Chucho" demostró hoy que no está en su mejor momento, aunque tuvo
destellos de muy buen tenis que pusieron por un largo rato a Verdasco contra
las cuerdas.
De caminar desgarbado y pausado, con la mirada al piso, Acasuso lució ante el
español un juego con fuertes altibajos que llevaron al público de la euforia a
la decepción, y nuevamente a la locura para unirse en un solo grito: "Olé,
olé, olé, Chucho, Chuchoooo".
Aun pese a sus diferencias de nivel, Acasuso pudo romper hoy el maleficio de
los tie breaks del que habló Mancini en esta Copa Davis, al asegurar que sus
jugadores cargan "una gran presión sobre los hombros" y "un poco
de mala suerte" en estos puntos definitorios.
Con un marcador de 2-1 a
su favor, se convirtió en esperanza, hasta que un fuerte dolor en los músculos
abdominales lo dejó fuera de combate. Nada pudo hacer para dar vuelta su
destino de Copa Davis. (DPA).-
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