REGIONALES - LA ESCUELITA - JUICIO HISTORICO - 07.10.2008
Declara un sobreviviente y ex suboficiales
La víctima Rubén Obeid llegó de Suecia, donde se exilió en 1979, para brindar el testimonio de su paso por el centro clandestino de detención.
Los militares retirados prestaban servicios en el Batallón de Ingenieros de Construcciones 181.
Neuquén > En una nueva audiencia del juicio a ocho represores acusados de delitos de lesa humanidad ocurridos durante la última dictadura militar en la región, hoy declarará Rubén Obeid, sobreviviente del centro clandestino de detención La Escuelita, quien en 1979 se exilió en Suecia. El testigo, quien llegó el sábado de Suecia donde vive desde 1979, fue secuestrado en Cutral Co el 14 de octubre de 1976 mientras viajaba en colectivo. Horas después el domicilio de Obeid, en Barda del Medio, fue allanado. Por aquellos años Obeid fue uno de los fundadores del frente de agrupaciones sociales de la comarca petrolera. El padecimiento de Obeid se extendió durante varios años, permaneciendo prisionero en La Escuelita y posteriormente fue trasladado a la cárcel de Rawson y puesto a disposición del Poder Ejecutivo Nacional. En la unidad penitenciaria chubutense compartió cautiverio con otras víctimas como José Luis Cáceres, Juan Isidro López y Pedro Justo Rodríguez. También está previsto para hoy la declaración de Cristina Vega, ex esposa de Obeid, y Myriam López, quien era vecina de la víctima al momento que fue secuestrado.
Declaran militares retirados Por la tarde están citados a declarar ex suboficiales del Ejército. Además se presentarán hoy en los tribunales Manuel Caparrós, quien se desempeñaba como cabo mecánico del batallón; Omar Cortari, en su condición de músico militar, y los militares retirados Antonio Guiñazú y Daniel Guzmán.
Más testigos Esta semana el Tribunal Oral Federal de Neuquén dispuso adelantar la audiencia del lunes 13 por el feriado nacional. Por esa razón, para mañana y pasado están convocados ocho testigos por jornada entre ex conscriptos y militares que fueron destinados a esa unidad militar en 1976. De esta manera el juicio, iniciado el 20 de agosto pasado, ingresará en su última etapa según el cronograma de audiencias elaborado por el Tribunal que tiene previsto cerrar la ronda de testigos el 28 de octubre próximo.
Imputados En este proceso judicial están imputados el teniente coronel Oscar Lorenzo Reinhold, quien era jefe de la división Inteligencia del Comando de la Subzona 52; el mayor Luis Alberto Farías Barrera, quien actuaba como jefe de la División Personal del mismo comando, y el general (RE) Enrique Braulio Olea, responsable de la jefatura del Batallón de Ingenieros 181 y del Área Militar 521. También están imputados Alberto Gómez Arenas, jefe de Inteligencia, quien ordenaba y controlaba distintas actividades represivas ejecutadas por los oficiales Jorge Eduardo Molina Ezcurra, Sergio Adolfo San Martín y por el médico Hilarión de la Pas Sosa. En cuanto al suboficial Julio Oviedo, se sabe que controlaba el área de contrainteligencia del destacamento. Los jefes castrenses interrogaron y torturaron a numerosos militantes políticos, dirigentes sindicales y vecinales en el centro clandestino La Escuelita, edificio construido al sudeste del terreno donde aún funciona el Batallón, a la vera de la Ruta Nacional 22. Los ocho imputados están detenidos en la Unidad 5 del Servicio Penitenciario Federal de General Roca, provincia de Río Negro, y sólo cuatro de ellos asisten regularmente a las audiencias del juicio que se realizan desde agosto en el Tribunal Oral Federal.
Exigen exonerar a López Proumen
Neuquén > Los trabajadores judiciales nucleados en SEJUN realizaron ayer una presentación para exigir el pronto despacho en la tramitación del sumario al médico psiquiatra Raúl López Proumen, funcionario judicial que reconoció haber actuado como médico del Ejército durante la dictadura militar y haber atendido a una mujer en La Escuelita. Rafael Rubio, secretario gremial del SEJUN, aseveró que “el Tribunal, presidido por Ricardo Kohon, ampara a este funcionario genocida otorgándole una licencia médica trucha”. Además expresó que Kohon y el vocal Felipe Cía “deberían renunciar para así transitar un camino hacia una institucionalidad judicial más decente”.
Quieren que Canal 7 de Buenos Aires transmita los alegatos
Neuquén > La fundadora integrante de la Asamblea por los Derechos Humanos (APDH) de Neuquén, Noemí Labrune, anunció que están en tratativas para que Canal 7, la televisión pública de la Argentina, transmita junto a Radio y Televisión del Neuquén (RTN) el último tramo del juicio contra los ocho represores acusados de delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura militar en el centro clandestino de detención La Escuelita. “Estamos tratando de coordinar para que el canal público de televisión arme un convenio con RTN y así puedan transmitirse las últimas audiencias, que son muchas, porque son los alegatos de todas las partes y la sentencia final del juicio”, explicó Labrune antes de viajar a la ciudad de Buenos Aires. Cabe recordar que antes del comienzo del juicio, el Tribunal Oral Federal ya había determinado que las audiencias testimoniales no podían ser transmitidas en directo. La iniciativa que ahora se plantea está destinada para emitir los alegatos que pueden durar más de cuatro o cinco audiencias y sobre todo para la sentencia final del juicio contra los represores. “Es muy importante que las imágenes de los alegatos y la sentencia lleguen a todo el país”, señaló la militante por los Derechos Humanos. Labrune aseveró que en Buenos Aires mantendrá una reunión con Tristán Bauer, quien preside el Sistema Nacional de Medios Públicos, a fin de concretar un convenio que estaría encaminado desde hace un tiempo. “Éste es un juicio paradigmático porque son muchos los casos y los imputados. Sería importante que el país vea cómo funcionó este plan sistemático de desaparición de personas y que no se trata solamente de la cúpula militar sino de su brazo ejecutor”, agregó. Labrune también reveló que en la Capital Federal tratará de reubicar a varios testigos que fueron localizados hace más de veinte años en el Gran Buenos Aires.